miércoles, 10 de mayo de 2017

Diario de un viaje implanificado a Cuba día 12

Día 12 de abril.


Lupita y la Giralda

Nos despertamos temprano, Ana ya salió a trabajar.
Desayunamos con  Rosalía, Poncio y Rodrigo.
Déjenme platicarles de Poncio.
Poncho es un tipo de regular estatura y complexión delgada, el buen humor lo acompaña a donde quiera que va. Pese a ser una persona (¿?) muy preparada, cree fervientemente en ovnis y extraterrestres.
Tiene pruebas (¿?) de sus dichos, un periódico mexicano de muy cuestionable reputación, artículos de internet y una misteriosa piedra verde que se “polvificó” en sus manos.
Jura que la piedra soltaba chispas y que no se ha podido establecer de qué material está hecha.
Nos mostró orgulloso su frasco con kriptonita resublimada o polvo vudú, a saber de qué se trata.
Nos dice que hasta lo probó, esperamos resultados.
Su absoluta creencia en vida extraterrestre en nuestro planeta queda totalmente demostrada con su presencia, Ponce es extraterrestre, no hay otra explicación.



Poncio señalando su planeta de origen.




Bueno, salimos a La Habana a eso del mediodía.
Pasamos por muchas casas antiguas que enmarcan Regla, caso de verse, la gente camina por la calle, casi nadie usa las banquetas.


Virgen de Regla

Visitamos el santuario de la Virgen de Regla, lugar asombroso, la energía en el aire es palpable. Mucha gente le deja ofrendas y rezos, Afuera hay gente que te vende todo tipo de artículos para todo tipo de situaciones.
Tomamos el barquito que nos lleva hasta el otro lado de la bahía, cosa de seis o siete minutos, de ahí empezamos la expedición en el templo de San Francisco.
Visitamos muchas y muy bellas plazas, tales como la de San Francisco, la Plaza de Armas, la Plaza Vieja, la catedral, el fuerte de San Carlos, la excavación de la muralla y la antigua pescadería, la oficina del historiador (donde pude platicar largo y tendido con el arqueólogo) en fin, caminamos mucho y bien.



Patio en La Habana

Buzón

Calles habaneras

La Fuerza

La plaza vieja

Comimos en un restaurant pequeñito pero muy rico.
Ya algo cansados dirigimos nuestros pasos al muelle para abordar el barquito de regreso a Regla.
El barquito de Regla

Lupita en la bahía de la Habana


Para no dejar huequitos en el estómago, fuimos a un paladar llamado “El Caimán” único en regla.
Regresamos a casa de Ana, quien nos recibe con su increíble y bella sonrisa.
Nuestros anfitriones Rosalía y Ponciano fueron muy amables y lindos, incluso al discutir en torno al lastre utilizado por navíos coloniales.
El museo del fuerte es muy impresionante, por sus piezas originales (sobre todo las piezas del Tesoro) así como las asombrosas reproducciones de navíos antiguos, sobre todo el del Santísima Trinidad, galeón perdido en la batalla de Trafalgar.
Nos vamos a descansar, Rosalía nos ha regalado una visita a la Habana increíble y agotadora, mañana continuamos nuestro viaje.


11 comentarios:

Arlen de Nicaragua dijo...

PONCIANO O PONCE!!!

Armando, parece que vos y yo tenemos el ojo puesto en la misma mira.

Fijate que yo encuentro todo lo que gira en torno a Ana María, extraordinario.... peeero me detuve y me detengo mucho en Ponciano.
Ponciano es un ser al natural, un guajiro a lo lindo... es el eje armónico entre las 3 generaciones que hay en esa casa... Ana...Rosalía y Rodrigo... incluiría a Wifi pero creo que él es más de Ana María jajajaja...

Mi Tesoro y yo hemos analizado que si alguien llega a enojar a Ponce es porque francamente debe tener mala leche porque Ponce es un ángel...

Volveré....se me queman los frijoles

Mariluz Morgan dijo...

L@S QUIERO!!!!!!

No sé cómo, no sé cuándo, no sé a qué horas, pero me las arreglaré para ir siguiendo este diario de viaje.

Aunque no comente (capaz dejo un puntito, como la Bori), sepan desde ya que estaré aquí.

L@S QUIERO!!!!!!

Guadalupe dijo...

Puente querido:

Para mí es la segunda ocasión de paseo por la Habana con la guía de Rosalía, es impresionante el manejo de datos que poseé, y con una excelente disposición a despejar dudas.
Cuando visitamos el Fuerte de San Carlos, el guía fue Ponce pues él estuvo involucrado en la instalación de la sala de Tesoros, pues en aquel tiempo se dedicaba a la arqueología submarina y al rescate de tesoros en la Oficina del Historiador de la Habana, así es que tuvimos información de primera mano.
Fue un día espléndido, por tanta riqueza arquitectónica y un cúmulo extraordinario de datos, además de aplanar las calles del centro histórico de la Habana.

Guadalupe

Armando González dijo...

Arlencita, sí, Ponce es de otro mundo.
Mariluz que gusto leerte y saberte cerca.
No comenté antes, pero me da una alegría inmensa saber de Sergio Daniel, te mando un saludo hermano.
Mi hermosa Lupita, ahora te doy un beso.

cubanerías dijo...

Aunque he llegado un poco tarde y la entrada de la celebración cambió, espero de todas formas poder expresar mis sentimientos con respecto al aniversario del blog. Me satisface mucho poder entrar a este lugar y ver a tantas personas alegres y llenos de entusiasmo al cabo de 7 años. Es un muestra de la gran empatía que ha existido entre los miembros.
Felicito a Iraida por su gran idea, a sus continuadoras (siempre fieles), y a todos los seguidores.

A Tucu, que me alienta y levanta.
A Mimí, un oasis permanente.
Patricia, que siempre me convoca aunque no me responda.
A todos, por estar y ser magníficos.

Abrazos.

cubanerías dijo...

Ah, y linda, muy linda la entrada que han puesto Armando y Lupita. Los admiro porque aman a mi país.

Nos vemos.

Ana Guerra dijo...

Ohhhh! Queridos Guadalupe y Armando!
Cómo disfruto estas entradas! Maravillosas!
Me hacéis sentir "un poquito" compañera de viaje a Cuba.

Espero con ansiaaaaaa el tercer día, y el cuarto... y... tooooodos!

Gracias mil por compartir.
Un abrazote/Forte aperta desde Compostela.

Sergio dijo...

Que lindo ver tanta gente querida retornando a su Puente.
Y Mimí y Mayte conociéndose allá en España.
Y acá haciendo un frío de... Bueno, me fui por la tangente. Buenas noches amig@s.

Armando González dijo...

¡Cubanerías, que gusto enormeeee!
Ana, mil gracias, Sergio otro abrazo hermano.
Si, hay nueva entrada.

la Tucu dijo...

Ah!! que ganas de conocer a Ponciano!!
Cubanerias amiga, tu país atrapa! en mi caso fui tres años seguidos, 14, 15 y 16 y la Nica, mejor no hablemos.....
No conozco Regla, es un pendiente.
Se que no hay que elegir, pero de las hermosas plazas que mencionaste Armando, mi preferida es la plaza Vieja, será tal vez porque se hacen espectáculos y que ricas cervezas a tomar...aunque si pienso mejor amo la Plaza de ARmas con sus libros, que hermoso clima se vive allí, entre esas joyas que la gente ofrece. Que nostalgia...gracias por llevarnos

JOSE MARIA (CHEMA) RODRIGUEZ dijo...

Dicen que recordar es volver a vivir, pero a falta de experiencia tenemos la imaginación y a través de ella vivimos y revivimos y aprendemos en cabeza ajena; por eso los libros y las canciones tienen tanto peso sobre nosotros, son los canales de comunicación entre humanos.

Sigo siguiendo las "Crónicas aztecas de La Habana bella". Gracias por el viaje.

Bien afirman Israel Rojas y Frank Delgado que en los libros se va uno sin sacar pasaporte.

Abrazos puenter@s lind@s.

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