martes, 8 de julio de 2014

Frank Fernández

Hace más de medio siglo, el arte de Frank Fernández camina por los más variados géneros musicales.




Pedagogo, compositor, intérprete, orquestador, productor, investigador y productor musical, Frank es, ante todo, un fenómeno irrepetible al piano.


Nacido en Mayarí, Cuba,  el 16 de marzo de 1944, comenzó a tocar el piano a los 4 años de edad. Poco tiempo después, inicia estudios formales con su madre. Aprendió los principales elementos de la pianística del S XIX junto a  su profesora Margot Rojas, alumna de Alexander Lambert, discípulo a su vez de Franz Liszt.

Adquirió  conocimientos de la famosa escuela rusa de piano, recibidos durante los 5 años de estudios superiores en el Conservatorio Tchaikovski de Moscú.
Logró un enorme dominio del  caudal de la tradición en Cuba durante los siglos XIX y XX a través de sus investigaciones y grabaciones de la obra de Manuel Saumell, Ignacio Cervantes y Ernesto Lecuona, y tuvo una temprana vinculación con los mejores exponentes de la música popular cubana y latinoamericana.
Esta abarcadora formación le permitió enfrentar con éxito no sólo los diferentes estilos de la música clásica,  sino también en en casi todos los géneros de la música popular.

Mantiene una brillante carrera como concertista. presentándose  en prestigiosas salas de tradición musical de Europa, Asia y Latinoamérica tales como: Moscú, París, Tokio, Berlín, Madrid, Varsovia, Praga, Luxemburgo, Barcelona, Riga, Osaka, Vancouver, así como en conciertos con orquestas de Rusia, Japón, Bulgaria, México, Brasil, Rumania, Holanda, Colombia, Alemania, Corea, Yugoslavia, Venezuela, Viet Nam, Polonia, Costa Rica, Santo Domingo  y Cuba,  entre otras.
Sus presentaciones son consideradas relevantes acontecimientos culturales.

Se pueden decir muchas cosas del maestro Frank Fernández, pero su arte habla por nosotros:


Frank y Silvio... (gentileza de Sergio Daniel):





"...yo sigo siendo el niño de Mayarí que soñó un día ser concertista."
                                (Frank Fernández)


domingo, 15 de junio de 2014

Encuentro de Puente Cubano al mundo

A qué le llaman distancia

Atahualpa Yupanqui

¿A qué le llaman distancia?:
eso me habrán de explicar.
Sólo están lejos las cosas
que no sabemos mirar.

Los caminos son caminos
en la tierra y nada más.
Las leguas desaparecen,
si el alma empieza a aletear.

[...]

Si los caminos son leguas
en la tierra y nada más,
¿a qué le llaman distancia?:
eso me habrán de explicar.

En este cuarto cumpleaños, sucedió algo inesperado, varias puenteras coincidimos en el origen, en Cuba, ¡qué mejor lugar para festejar a nuestro querido Puente Cubano al mundo!

Así cruzando puentes, comenzamos el camino, el camino del Puente.




Tucu y yo partimos desde Argentina y Lien desde Nicaro hacia la primera parada del camino puentero, donde esperaba Doris:  La Habana.







Junto a Doris caminamos hacia el Centro Pablo
Lien nos recibe en el Centro Pablo (Encuentro Seg.Cita)
El 9 de mayo en el Encuentro por el cuarto aniversario de Segunda Cita, coincidimos con algunas visitantes queridas de nuestro Puente.

Con Adriana, Arlen y Yamirys
Y nos dio un abrazo para todo Puente Cubano al Mundo, Silvio, que siempre nos acompaña.





En un hermoso recorrido por La Habana, no podía faltar una visita a la Bodeguita del Medio.


El 11 de mayo nos pusimos de nuevo en camino por el Puente: Doris, Tucu y yo.








Y llegamos a Santiago de Cuba, donde nos esperaba otra puentera: Cubanerías.




Almuerzo puentero en Santiago de Cuba



La Tucu tiró un cañonazo en honor a Puente Cubano al Mundo!





Visitamos la Casa de la Trova
Estaban cantando Chan Chan
Disfrutando en el atardecer
Nos  ponemos las 4 de nuevo en camino, hacia Nicaro




Donde la bella guajira (Lien) nos esperaba con toda su familia en su casa.

Aquí ya estamos todas las puenteras juntas: Tucu, Doris, Cubanerías, Lien y yo.







Pasamos momentos hermosos en Nicaro con toda la familia guajira. Tucu jugó con algunos niños del barrio.
La casa de Lien es la casa de todos, son muy hospitalarios.




Nuevamente en camino, esta vez hacia Holguín, pasando inolvidablemente por los lugares tan queridos de Chan Chan.


.... En Holguín nos esperaba el gran festejo del Encuentro de Puente Cubano al Mundo.





Aquí con los bocucos (Orli y Alito)
Comienza el gran festejo!


Mimí está presente en el festejo
con la bengala

Lien contagiada no pudo reprimir
sus bajos instintos
Y para concluir con este mágico encuentro, no podía faltar un homenaje imprescindible a Iraida





Preparándose para bailar...






Un danzón dedicado a nuestra Iraida!



sábado, 3 de mayo de 2014

PUENTE CUBANO AL MUNDO ESTA DE FIESTA


¡Estamos felices! 


Nuestro hermoso Puente Cubano al Mundo cumple hoy 4 años. 




Hace un tiempo, las administradoras del Puente Cubano al mundo, iniciado por Iraida, nos hemos preguntado si realmente deseábamos darle continuidad a este, nuestro heredado Puente, y nos prometimos sostenerlo al menos hasta el 10 de mayo, día de su cumpleaños.


Luego sucedió lo increíble, algo, que pareciera imposible, una sorpresa maravillosa: 

de las tres administradoras, dos nos encontraríamos juntas para la fecha, nada menos que en Cuba.
Allí nos encontraríamos con las dos puenteras cubanas Lien y Doris.

Si ya esto nos parecía increíble, nos comunicó Cubanerías (amiga de Iraida) que ella también viajaría a Cuba el 10 de mayo.

Este acontecimiento, deseado e inesperado, es lo que nos empuja a
 seguir siguiendo.

¿Cómo festejar este cumpleaños, en medio de todo lo que estará sucediendo? 

Pensamos pedirle un regalo a todos nuestros hermanos puenteros, que sostienen este Puente tendido por Iraida: canciones, poesías, danzas, en fin… el mar.




La primera que respondió nuestro llamado, por supuesto, fue Iraida que desde algún lugar del cielo regala una de sus canciones favoritas

Fuimos a Cuba  Tucuviajera, Patricia Moda y Cubanerías a “fortalecer” ese lado del puente para que pueda resistir los continuos huracanes Lien (que por ser guajiros nos han dicho que son más fuertes de lo habitual), había que reforzarlo bien, no es cuestión que se averíe en momentos en que nuestra amiga Adriana está rehabilitando en el CIREN.


Hermosas palabras nos regala Cubanerías (amiga de Iraida)


Dedicado al cuarto aniversario de Puente Cubano:

Me alegra poder escribir estas palabras. Conocí este blog aún antes de salir a la luz. Por la amistad que me unía a su gestora; pero nunca pensamos en ese momento, ni ella ni yo, que el mismo sirviera para unir a tantas personas del mejor material humano que pueda existir.

Se es feliz compartiendo con uds. y parafraseando una dedicatoria martiana este blog es:
"Una urna de esencias"


Desde Cuba la Tucu nos cuenta:

"cuando hice la entrada de Buena vista social club, aprendí a admirar a estos músicos increíbles, que encontraron el reconocimiento tardíamente, y entre todos los temas, hoy que estoy en Cuba, y vamos a ir al oriente, quiero traer este que los representa como ninguno y que además menciona lugares de esa punta del Puente  que nuestra amiga quiso unir"

y nos regala


Chan Chan  - Compay Segundo (Buena Vista Social Club)


Patricia también desde Cuba,

"Aquí en el blog, cuando comencé a participar, Iraida había puesto en los gadget una canción que me cautivó, y ahora que estoy caminando su tierra le regalo a Puente Cubano al mundo esa canción"
El Carretero - Elíades Ochoa (Buena Vista Social Club)





Mimí que se fue a tender puente en Cartagena regala :

Puentes de Elsa Bornemann





Y como no podía faltar nuestra querida guajira huracanada Lien , en su paso dejó de regalo:

Los puentes

Yo vi un puente cordial tenderse generoso
de una roca erizada a otra erizada roca,
sobre un abismo negro, profundo y misterioso 
que se abría en la tierra como una inmensa boca.

Yo vi otro puente bueno unir las dos orillas
de un río turbio y hondo, cuyas aguas cambiantes
arrastraban con furia las frágiles barquillas
que chocaban rompiéndose en las rocas distantes.

Yo vi también tendido otro elevado puente
que casi se ocultaba entre nubes hurañas...
¡Y su dorso armonioso unía triunfalmente,
en un glorioso gesto, dos cumbres de montañas!...

Puentes, puentes cordiales... Vuestra curva atrevida
une rocas, montañas, riberas sin temor...
¡Y que aun sobre el abismo tan hondo de la vida,
para todas las almas no haya un puente de amor...!

Dulce María Loynaz



Amarrando el Puente para que el huracán no lo arrastre con su paso, firme y templada, Doris nos regala:

La gente que me gusta - Mario Benedetti



Armando y Guadalupe 
desde México nos regalaron una co-producción, uno de los regalos más hermosos que hemos recibido. Dirigida por un amigo muy especial, IdM.






Sergio Daniel que se ha quedado sosteniendo la punta argentina regala:



¿Y quien está sosteniendo en este cumpleaños todo el Puente? 

Nuestra amiga Mariluz (chilena y peruana), desde hoy nuestra 4° administradora del blog, y ella nos regala:



"quiero decirles, con Violeta, a Iraida, a ustedes, a Puente... gracias a la vida, ¡porque me ha dado tanto!"


En nuestra próxima entrada, relataremos el soñado encuentro puentero en Cuba.

Mientras tanto, los invitamos a intercambiar presentes en los comentarios, y a levantar la copa por un brindis con nuestros hermanos casi mellizos, los segundaciteros.

domingo, 6 de abril de 2014

DULCE MARIA LOYNAZ





"La única verdad en esta vida y la única fuerza es el amor. En él está la salvación y en él está el mando. El patriotismo no es más que amor. La amistad no es más que amor"  José Martí









María de las Mercedes Loynaz Muñoz (Dulce María Loynaz Muñoz) (La Habana, Cuba, 10 de diciembre de 1902 - La Habana, Cuba, 27 de abril de 1997) es una de las principales figuras de la lírica cubana y universal. Mereció el premio Miguel de Cervantes en 1992. 

En el linaje de la Loynaz se entrecruzan importantes personalidades cubanas y universales, su propio padre, Enrique Loynaz del Castillo, poeta y General del Ejército Mambí, Ignacio Agramonte y Loynaz, la destacada poetisa Gertrudis Gómez de Avellaneda y Martín de la Ascensión, uno de los 26 mártires de Japón al que le dedicara un extenso poema en prosa. 

Su infancia transcurrió junto a la de sus hermanos Enrique, Carlos Manuel y Flor. Todos los hijos del general hicieron poesía pero sólo Dulce María se interesó en hacer pública su obra. Crecieron en un ambiente de celoso enclaustramiento y lujo, no visitando jamás escuelas públicas ni privadas; los preceptores iban a educar a los hermanos en su casona primero de San Rafael y Amistad, Centro Habana, y luego de Línea entre 14 y 16 en El Vedado.

En 1919 publicó sus dos primeros poemas, Vesperal e Invierno de almas, en el diario La Nación, que significaron la entrada de Loynaz en el mundo de las Letras. Posteriormente, estudió Derecho Civil en la Universidad de La Habana, y se doctoró en 1927. Fue doctor "Honoris Causa" por esta misma universidad. En 1928 empezó a escribir su novela lírica Jardín, que terminaría siete años después y que no se publicaría en España hasta 1951. Novela que ha sido precursora de la actual novelística hispanoamericana.

Es fundamental en su estilo la influencia de Juan Ramón Jiménez. En las composiciones de Loynaz encontramos una ternura, delicadeza y melancolía que recuerdan, sin duda alguna, la expresión intimista de Platero y yo, la popular obra del poeta. Él mismo reconoce estas semejanzas entre ambos en un artículo del año 1942, que publica en la revista semanal Buenos Aires. En 1929 viajó a Turquía, Siria, Libia, Palestina y Egipto. En este momento escribió su obra Cartas de amor al Rey Tut-Ank-Amen, inspirada por su visita a la tumba del famoso faraón. Un año después conoció a García Lorca, con el que mantuvo una entrañable amistad y que fue uno de los muchos amigos que hizo en España.

En el año 1937 se casó con su primo Enrique de Quesada y Loynaz, pero su matrimonio fracasó, y la pareja se divorció siete años después. En 1938 publica Versos, una recopilación de poemas escritos entre 1920 y 1938, y Canto a la mujer estéril. En 1946 contrajo matrimonio con el periodista Pablo Álvarez de Cañas, originario de las Islas Canarias. A partir de este momento inició una serie de viajes que la llevarían por gran parte de América del Sur (Chile, Argentina, Uruguay y Brasil), y desde 1947 hasta 1958, también por España, país con el que mantuvo una profunda relación y que visitó en numerosas ocasiones.

De esta época son las obras Juegos de agua; versos del agua y del amor (1947); Mi poesía autocrítica (1951); Poemas sin nombre (1953); Obra lírica (1955), que recopila todos sus versos anteriores; Últimos días en una casa (1958) y Un verano en Tenerife, publicado el mismo año. También durante este período escribió diversas crónicas en las que dio a conocer sus impresiones acerca de sus viajes por América del Sur, Europa y España. Algunos de estos artículos, que aparecen en periódicos como El País y Excélsior, son: Impresiones de un cronista (1947); Crónicas de América del Sur (1947); El Succés de la semana (1948); Crónicas de ayer (1954) y Entre dos primaveras (1954). Dio recitales de poesía por toda la Península, además de numerosas conferencias, como Gertrudis Gomez de Avellaneda, La Gran Desdeñada; Poetisas de América; Mujer entre dos islas y El último rosario de la reina, ambas de 1951, y Gabriela y Lucila (1957).
Un año más tarde regresó a su tierra natal y a la paz de su casa de El Vedado para dedicarse desde allí a la literatura. 


La poetisa y Pinar del Río


En la década de los sesenta el pianista pinareño José Antonio Martínez de Osaba, comenzó a interesarse por la vida de Dulce María Loynaz y hacer averiguaciones sobre el paradero de la poetisa. Algunos decían que la misma había partido al extranjero con su esposo Pablo Álvarez de Cañas, otros que aún vivía en La Habana, pero no sabían exactamente dónde fijar su residencia. Algunos aseguraban que había fallecido. Luego de una tenaz búsqueda dio con el paradero de la Loynaz en el año 1969 y mediante una amplia correspondencia y visitas periódicas lograron una gran amistad; fue el primer acercamiento de la escritora con las tierras de Vueltabajo. Sin embargo quien sellaría los lazos de amistad entre la poetisa y Pinar del Río fue el historiador Aldo Martínez Malo, que la conoció en 1971 y con quien también mantuvo una amplia correspondencia que luego sería recogida en el epistolario Cartas que no se extraviaron. En Pinar del Río recibió numerosos reconocimientos, tanto a ella como a sus hermanos. En 1990, luego de haber donado su biblioteca personal, la cual atesora importantes títulos, muchas ediciones príncipe, y obras dedicadas por sus autores, funda en la ciudad de Pinar del Río el Centro de Promoción y Desarrollo de la Literatura Hermanos Loynaz. También en esta provincia se celebraron con carácter más o menos anual el encuentro iberoamericano sobre su vida y obra.


Distinciones

Asistió en 1953, invitada por la Universidad de Salamanca, a la celebración del VII Centenario de la Universidad. En 1959 fue elegida miembro de número de la Academia Cubana de la Lengua, presidió desde 1992 hasta el momento de su muerte la filial cubana de esa institución. Durante su vida recibió gran cantidad de premios y honores; entre otros se destacan el Premio Cervantes en 1992, la Orden de Alfonso X el Sabio en 1947, y la Orden de Isabel la Católica de periodismo. En Cuba recibió la orden cultural Félix Varela y el Premio Nacional de Literatura. Entre otros.


Personalidades relacionadas

Entre las grandes figuras de la literatura universal que pasaron por su casa se cuentan Federico García Lorca y los premios Nobel de literatura, Gabriela Mistral y Juan Ramón Jimenez. En su casa sitio en Calzada de 19 esq. a E , El Vedado, se hacían reuniones de intelectuales del ámbito nacional y extranjero, como le llamaron en su época " Aristocracia del conocimiento". También intercambió con la poetisa uruguaya Juana de Ibarbourou, quien confesó a la cubana que desconocía la causa de su admiración ya que luego de leer los poemas de la Loynaz reconocía que quien la admiraba era superior a ella.


Últimos días

El 15 de abril de 1997 es homenajeada en su residencia de E y 19 en El Vedado por el Centro Cultural de España en La Habana por el 45º aniversario de su obra Jardín. Siendo ese mismo día internada en el hospital CIMED en muy delicado estado de salud. Falleció el 27 de abril de 1997, a los 94 años de edad, producto a un paro cardiorrespiratorio, sin dejar descendencia alguna ni ella ni ninguno de sus otros tres hermanos. Fue sepultada en el panteón familiar la mañana del día 28 presunta fecha del cumpleaños de su fallecido esposo Pablo Álvarez de Cañas. Asistieron importantes figuras del ámbito cultural y político cubano, así como representantes de la Iglesia Católica, pero fundamentalmente estaba su pueblo, para decirle el último adiós a la petisa, mientras de fondo se escuchaba su propia voz en los altavoces, declamando parte de la obra que la hizo merecedora del Premio Cervantes (Nobel 
de las letras hispanas).

Deseo
Que la vida no vaya más allá de tus brazos.
Que yo pueda caber con mi verso en tus brazos,
que tus brazos me ciñan entera y temblorosa
sin que afuera se queden ni mi sol ni mi sombra.

Que me sean tus brazos horizonte y camino,
camino breve y único horizonte de carne:
que la vida no vaya más allá... ¡Que la muerte
se parezca a esta muerte caliente de tus brazos...!

Poema X
Vino de ayer, aún me enturbias los ojos...Pero
¡cómo me siento ya la boca amarga!

Poema XIV
En la casa vacía han florecido rojos los rosales y
hecho su nido las golondrinas de alas agudas...
¿Por qué dicen que está vacía?

Ref: www.es.wikipedia.org
       http://www.biografiasyvidas.com/biografia/l/loynaz.htm

domingo, 16 de marzo de 2014

El gran Faraón de Cuba, SINDO GARAY.

Antonio Gumersindo Garay y García, conocido como Sindo Garay, fue creador de más de 600 obras que retratan la idiosincrasia cubana.
Admirador y enamorado de su  tierra natal, los paisajes, las mujeres, cuenta entre sus creaciones temas como Amargas verdades, Mujer bayamesa, Guarina, La tarde, Perla, Retorna y Tormento fiero.




Nació el 12 de abril de 1867 en Santiago de Cuba, en un hogar muy pobre y rodeado de música:

 "En mi casa siempre había una, dos y hasta tres guitarras, sin contar las de mamá y papá".

Siendo un niño,  en pleno apogeo de la primera guerra contra el coloniaje español, más de una vez llevó importantes mensajes de los patriotas cubanos. Es famosa la anécdota de que siendo un adolescente cruzó varias veces la bahía de Santiago de Cuba, una de las más amplias del país, con órdenes y documentos de los laborantes cubanos contra España.

Un día se atrevió a tomar la guitarra de uno de los habituales asistentes a las descargas troveras de su hogar y comenzó a intentar imitar lo que veía hacer a sus mayores, hasta que un golpe en la puerta lo interrumpe. Era justamente el dueño de la guitarra, nada más y nada menos que Pepe Sánchez, quien enterado del "robo", quiso escuchar los descubrimientos del niño. Aquellos mínimos acordes despertaron su emoción y un abrazo selló la certeza de que había nacido un artista.

"Con lo grande que fue Pepe Sánchez, y yo un vejigo, pude tocar las fibras de su sensibilidad. Él fue el único maestro que tuve en mi vida (...) tiene que figurar como precursor de la trova cubana"

A los 16 años, su hermano le regala la primera guitarra, y comienza también  a autoalfabetizarse al no poder contestar una carta de amor de una muchacha. Las canciones ya había aparecido; con solo 12 años, a orillas del río Guaso nació la primera "sindada": una cuarteta musicalizada para recordar a una mujer. 
 Sindo aprendió toda suerte de acrobacias circenses y  más de una vez se ganó el sustento con ese trabajo. Por otro lado jamás aprendió una nota musical, sin embargo sus obras han sido consideradas por prestigiosos como lecciones de armonía y composición.  En broma, el trovador decía que su nombre era muestra de su ignorancia musical: Sin-Do, y que sin Do componía.

Bautizado por Federico García Lorca como "El gran Faraón de Cuba", a lo largo de sus 101 años de vida  Sindo Garay conoció a muchas importantes personalidades. De muy niño Guillermón Moncada lo sentaba en sus piernas para oírlo cantar junto a su hermana, muy niña también. Y a lo largo de su vida conoció entre otros al gran violinista Brindis de Salas, al tenor Caruso, a Julio Antonio Mella y es probablemente el único que tuvo la oportunidad de estrechar las manos de José Martí y después las de Fidel Castro.

"¡Sí señor! Yo estreché la mano de Martí en Dajabón, República Dominicana, en 1895, dos meses antes de inmolarse en Dos Ríos"


La Bayamesa, título muy utilizado por diversos autores cubanos en innumerables obras, es quizás su canción más conocida. Cuenta Sindo que luego de una noche de serenata, al despertar en casa de un amigo, en cuyo patio había un paredón aún ennegrecido por el incendio de Bayamo, lo asaltó la inspiración y allí mismo, en un simple papel cartucho anotó los versos de su inmortal obra. Guitarra mediante llegaría después la melodía. Paradójicamente, el estreno de esta canción fue para la taquillera y el pianista del cine- teatro Bayamo, únicos asistentes esa noche.



El 17 de julio de 1968, moría a la edad de 101 años el más grande trovador de esta tierra de juglares. El festival de la trova de ese año se le dedicó a su memoria y su Bayamesa resonó en repetidas ocasiones en las voces de muy diversos trovadores. En su impresionantes funeral  se encendieron tabacos y cigarros porque así lo había pedido Sindo. Poco antes, él había dicho:

 "¡Ahora que cumplo cien años, comprendo lo breve que es la vida!"

Cuando Sindo Garay visitó a Emiliano Blez (documental de Rebeca Chávez, año 2000):


En 1990, la editorial Letras Cubanas publicó el ensayo Sindo Garay: memorias de un trovador, cuidadosamente escrito por Carmela de León, quien en su libro dice: "Estar cerca de Sindo era como respirar a Cuba a pleno pulmón".