domingo, 6 de abril de 2014

DULCE MARIA LOYNAZ





"La única verdad en esta vida y la única fuerza es el amor. En él está la salvación y en él está el mando. El patriotismo no es más que amor. La amistad no es más que amor"  José Martí









María de las Mercedes Loynaz Muñoz (Dulce María Loynaz Muñoz) (La Habana, Cuba, 10 de diciembre de 1902 - La Habana, Cuba, 27 de abril de 1997) es una de las principales figuras de la lírica cubana y universal. Mereció el premio Miguel de Cervantes en 1992. 

En el linaje de la Loynaz se entrecruzan importantes personalidades cubanas y universales, su propio padre, Enrique Loynaz del Castillo, poeta y General del Ejército Mambí, Ignacio Agramonte y Loynaz, la destacada poetisa Gertrudis Gómez de Avellaneda y Martín de la Ascensión, uno de los 26 mártires de Japón al que le dedicara un extenso poema en prosa. 

Su infancia transcurrió junto a la de sus hermanos Enrique, Carlos Manuel y Flor. Todos los hijos del general hicieron poesía pero sólo Dulce María se interesó en hacer pública su obra. Crecieron en un ambiente de celoso enclaustramiento y lujo, no visitando jamás escuelas públicas ni privadas; los preceptores iban a educar a los hermanos en su casona primero de San Rafael y Amistad, Centro Habana, y luego de Línea entre 14 y 16 en El Vedado.

En 1919 publicó sus dos primeros poemas, Vesperal e Invierno de almas, en el diario La Nación, que significaron la entrada de Loynaz en el mundo de las Letras. Posteriormente, estudió Derecho Civil en la Universidad de La Habana, y se doctoró en 1927. Fue doctor "Honoris Causa" por esta misma universidad. En 1928 empezó a escribir su novela lírica Jardín, que terminaría siete años después y que no se publicaría en España hasta 1951. Novela que ha sido precursora de la actual novelística hispanoamericana.

Es fundamental en su estilo la influencia de Juan Ramón Jiménez. En las composiciones de Loynaz encontramos una ternura, delicadeza y melancolía que recuerdan, sin duda alguna, la expresión intimista de Platero y yo, la popular obra del poeta. Él mismo reconoce estas semejanzas entre ambos en un artículo del año 1942, que publica en la revista semanal Buenos Aires. En 1929 viajó a Turquía, Siria, Libia, Palestina y Egipto. En este momento escribió su obra Cartas de amor al Rey Tut-Ank-Amen, inspirada por su visita a la tumba del famoso faraón. Un año después conoció a García Lorca, con el que mantuvo una entrañable amistad y que fue uno de los muchos amigos que hizo en España.

En el año 1937 se casó con su primo Enrique de Quesada y Loynaz, pero su matrimonio fracasó, y la pareja se divorció siete años después. En 1938 publica Versos, una recopilación de poemas escritos entre 1920 y 1938, y Canto a la mujer estéril. En 1946 contrajo matrimonio con el periodista Pablo Álvarez de Cañas, originario de las Islas Canarias. A partir de este momento inició una serie de viajes que la llevarían por gran parte de América del Sur (Chile, Argentina, Uruguay y Brasil), y desde 1947 hasta 1958, también por España, país con el que mantuvo una profunda relación y que visitó en numerosas ocasiones.

De esta época son las obras Juegos de agua; versos del agua y del amor (1947); Mi poesía autocrítica (1951); Poemas sin nombre (1953); Obra lírica (1955), que recopila todos sus versos anteriores; Últimos días en una casa (1958) y Un verano en Tenerife, publicado el mismo año. También durante este período escribió diversas crónicas en las que dio a conocer sus impresiones acerca de sus viajes por América del Sur, Europa y España. Algunos de estos artículos, que aparecen en periódicos como El País y Excélsior, son: Impresiones de un cronista (1947); Crónicas de América del Sur (1947); El Succés de la semana (1948); Crónicas de ayer (1954) y Entre dos primaveras (1954). Dio recitales de poesía por toda la Península, además de numerosas conferencias, como Gertrudis Gomez de Avellaneda, La Gran Desdeñada; Poetisas de América; Mujer entre dos islas y El último rosario de la reina, ambas de 1951, y Gabriela y Lucila (1957).
Un año más tarde regresó a su tierra natal y a la paz de su casa de El Vedado para dedicarse desde allí a la literatura. 


La poetisa y Pinar del Río


En la década de los sesenta el pianista pinareño José Antonio Martínez de Osaba, comenzó a interesarse por la vida de Dulce María Loynaz y hacer averiguaciones sobre el paradero de la poetisa. Algunos decían que la misma había partido al extranjero con su esposo Pablo Álvarez de Cañas, otros que aún vivía en La Habana, pero no sabían exactamente dónde fijar su residencia. Algunos aseguraban que había fallecido. Luego de una tenaz búsqueda dio con el paradero de la Loynaz en el año 1969 y mediante una amplia correspondencia y visitas periódicas lograron una gran amistad; fue el primer acercamiento de la escritora con las tierras de Vueltabajo. Sin embargo quien sellaría los lazos de amistad entre la poetisa y Pinar del Río fue el historiador Aldo Martínez Malo, que la conoció en 1971 y con quien también mantuvo una amplia correspondencia que luego sería recogida en el epistolario Cartas que no se extraviaron. En Pinar del Río recibió numerosos reconocimientos, tanto a ella como a sus hermanos. En 1990, luego de haber donado su biblioteca personal, la cual atesora importantes títulos, muchas ediciones príncipe, y obras dedicadas por sus autores, funda en la ciudad de Pinar del Río el Centro de Promoción y Desarrollo de la Literatura Hermanos Loynaz. También en esta provincia se celebraron con carácter más o menos anual el encuentro iberoamericano sobre su vida y obra.


Distinciones

Asistió en 1953, invitada por la Universidad de Salamanca, a la celebración del VII Centenario de la Universidad. En 1959 fue elegida miembro de número de la Academia Cubana de la Lengua, presidió desde 1992 hasta el momento de su muerte la filial cubana de esa institución. Durante su vida recibió gran cantidad de premios y honores; entre otros se destacan el Premio Cervantes en 1992, la Orden de Alfonso X el Sabio en 1947, y la Orden de Isabel la Católica de periodismo. En Cuba recibió la orden cultural Félix Varela y el Premio Nacional de Literatura. Entre otros.


Personalidades relacionadas

Entre las grandes figuras de la literatura universal que pasaron por su casa se cuentan Federico García Lorca y los premios Nobel de literatura, Gabriela Mistral y Juan Ramón Jimenez. En su casa sitio en Calzada de 19 esq. a E , El Vedado, se hacían reuniones de intelectuales del ámbito nacional y extranjero, como le llamaron en su época " Aristocracia del conocimiento". También intercambió con la poetisa uruguaya Juana de Ibarbourou, quien confesó a la cubana que desconocía la causa de su admiración ya que luego de leer los poemas de la Loynaz reconocía que quien la admiraba era superior a ella.


Últimos días

El 15 de abril de 1997 es homenajeada en su residencia de E y 19 en El Vedado por el Centro Cultural de España en La Habana por el 45º aniversario de su obra Jardín. Siendo ese mismo día internada en el hospital CIMED en muy delicado estado de salud. Falleció el 27 de abril de 1997, a los 94 años de edad, producto a un paro cardiorrespiratorio, sin dejar descendencia alguna ni ella ni ninguno de sus otros tres hermanos. Fue sepultada en el panteón familiar la mañana del día 28 presunta fecha del cumpleaños de su fallecido esposo Pablo Álvarez de Cañas. Asistieron importantes figuras del ámbito cultural y político cubano, así como representantes de la Iglesia Católica, pero fundamentalmente estaba su pueblo, para decirle el último adiós a la petisa, mientras de fondo se escuchaba su propia voz en los altavoces, declamando parte de la obra que la hizo merecedora del Premio Cervantes (Nobel 
de las letras hispanas).

Deseo
Que la vida no vaya más allá de tus brazos.
Que yo pueda caber con mi verso en tus brazos,
que tus brazos me ciñan entera y temblorosa
sin que afuera se queden ni mi sol ni mi sombra.

Que me sean tus brazos horizonte y camino,
camino breve y único horizonte de carne:
que la vida no vaya más allá... ¡Que la muerte
se parezca a esta muerte caliente de tus brazos...!

Poema X
Vino de ayer, aún me enturbias los ojos...Pero
¡cómo me siento ya la boca amarga!

Poema XIV
En la casa vacía han florecido rojos los rosales y
hecho su nido las golondrinas de alas agudas...
¿Por qué dicen que está vacía?

Ref: www.es.wikipedia.org
       http://www.biografiasyvidas.com/biografia/l/loynaz.htm

domingo, 16 de marzo de 2014

El gran Faraón de Cuba, SINDO GARAY.

Antonio Gumersindo Garay y García, conocido como Sindo Garay, fue creador de más de 600 obras que retratan la idiosincrasia cubana.
Admirador y enamorado de su  tierra natal, los paisajes, las mujeres, cuenta entre sus creaciones temas como Amargas verdades, Mujer bayamesa, Guarina, La tarde, Perla, Retorna y Tormento fiero.




Nació el 12 de abril de 1867 en Santiago de Cuba, en un hogar muy pobre y rodeado de música:

 "En mi casa siempre había una, dos y hasta tres guitarras, sin contar las de mamá y papá".

Siendo un niño,  en pleno apogeo de la primera guerra contra el coloniaje español, más de una vez llevó importantes mensajes de los patriotas cubanos. Es famosa la anécdota de que siendo un adolescente cruzó varias veces la bahía de Santiago de Cuba, una de las más amplias del país, con órdenes y documentos de los laborantes cubanos contra España.

Un día se atrevió a tomar la guitarra de uno de los habituales asistentes a las descargas troveras de su hogar y comenzó a intentar imitar lo que veía hacer a sus mayores, hasta que un golpe en la puerta lo interrumpe. Era justamente el dueño de la guitarra, nada más y nada menos que Pepe Sánchez, quien enterado del "robo", quiso escuchar los descubrimientos del niño. Aquellos mínimos acordes despertaron su emoción y un abrazo selló la certeza de que había nacido un artista.

"Con lo grande que fue Pepe Sánchez, y yo un vejigo, pude tocar las fibras de su sensibilidad. Él fue el único maestro que tuve en mi vida (...) tiene que figurar como precursor de la trova cubana"

A los 16 años, su hermano le regala la primera guitarra, y comienza también  a autoalfabetizarse al no poder contestar una carta de amor de una muchacha. Las canciones ya había aparecido; con solo 12 años, a orillas del río Guaso nació la primera "sindada": una cuarteta musicalizada para recordar a una mujer. 
 Sindo aprendió toda suerte de acrobacias circenses y  más de una vez se ganó el sustento con ese trabajo. Por otro lado jamás aprendió una nota musical, sin embargo sus obras han sido consideradas por prestigiosos como lecciones de armonía y composición.  En broma, el trovador decía que su nombre era muestra de su ignorancia musical: Sin-Do, y que sin Do componía.

Bautizado por Federico García Lorca como "El gran Faraón de Cuba", a lo largo de sus 101 años de vida  Sindo Garay conoció a muchas importantes personalidades. De muy niño Guillermón Moncada lo sentaba en sus piernas para oírlo cantar junto a su hermana, muy niña también. Y a lo largo de su vida conoció entre otros al gran violinista Brindis de Salas, al tenor Caruso, a Julio Antonio Mella y es probablemente el único que tuvo la oportunidad de estrechar las manos de José Martí y después las de Fidel Castro.

"¡Sí señor! Yo estreché la mano de Martí en Dajabón, República Dominicana, en 1895, dos meses antes de inmolarse en Dos Ríos"


La Bayamesa, título muy utilizado por diversos autores cubanos en innumerables obras, es quizás su canción más conocida. Cuenta Sindo que luego de una noche de serenata, al despertar en casa de un amigo, en cuyo patio había un paredón aún ennegrecido por el incendio de Bayamo, lo asaltó la inspiración y allí mismo, en un simple papel cartucho anotó los versos de su inmortal obra. Guitarra mediante llegaría después la melodía. Paradójicamente, el estreno de esta canción fue para la taquillera y el pianista del cine- teatro Bayamo, únicos asistentes esa noche.



El 17 de julio de 1968, moría a la edad de 101 años el más grande trovador de esta tierra de juglares. El festival de la trova de ese año se le dedicó a su memoria y su Bayamesa resonó en repetidas ocasiones en las voces de muy diversos trovadores. En su impresionantes funeral  se encendieron tabacos y cigarros porque así lo había pedido Sindo. Poco antes, él había dicho:

 "¡Ahora que cumplo cien años, comprendo lo breve que es la vida!"

Cuando Sindo Garay visitó a Emiliano Blez (documental de Rebeca Chávez, año 2000):


En 1990, la editorial Letras Cubanas publicó el ensayo Sindo Garay: memorias de un trovador, cuidadosamente escrito por Carmela de León, quien en su libro dice: "Estar cerca de Sindo era como respirar a Cuba a pleno pulmón".





domingo, 23 de febrero de 2014

BENNY MORÉ.

El joven muchacho de 20 años  viajó escondido en  tren y en camión, a la Ciudad de La Habana. en 1940.
 Flaco, desgarbado, con aquellos dos colmillos que hacían más simpática su risa, Inició  un peregrinaje por las calles habaneras que durará casi cuatro largos años.  Desde entonces se le vería por el célebre barrio de Belén, con una guitarra comprada en una casa de empeños, deambulando por cafés, bares, hoteles, restaurantes, y hasta prostíbulos. También actuaba para los turistas, en los muelles. aún recordaba lo que antes de partir le había dicho a su madre Virginia: «Me voy para La Habana a ver si triunfo en la música, para que tú no tengas que lavar y planchar más.»




Aquel muchacho llamado Bartolomé Maximiliano Moré Gutiérrez (Benny Moré), fue uno de los más trascendentales músicos cubanos. 
Había nacido el 24 de agosto de 1919 en el barrio Pueblo Nuevo del poblado de Santa Isabel de las Lajas perteneciente a  Cienfuegos. Sus padres fueron Virginia Moré y Silvestre Gutiérrez, y era el mayor de 18 hermanos. Por la rama materna la familia Moré estaría muy ligada al Casino de los Congos del barrio La Guinea, pues el apellido Moré provenía de Ta Ramón Gundo Moré (esclavo del Conde Moré), quien según la tradición de los congos, fue su primer rey en Santa Isabel de las Lajas.  El Casino de los Congos fue la cofradía fundada en el S XIX por un grupo de negros Congos libertos, traídos mucho antes del África Central y Occidental. Bartolomé Maximiliano Moré recibiría de ellos un especial reconocimiento por la jerarquía de su origen familiar.
Como hermano mayor, Bartolomé  se vio obligado desde muy pequeño a trabajar la tierra y, a la vez, estimular y recrear con sus cantos a los demás, con su ingeniosa facultad como repentista. La voz potente y aguda del mulatito delgado, inquieto y vivaracho, era conocida a todo lo largo y ancho del humilde barrio de La Guinea. Apenas con siete años escapaba para amenizar Guateques y fiestas en las cercanías: Solía quedarse entonando notas junto a la madre para evitar que durmiera mientras planchaba hasta altas horas de la noche. 
Con el tiempo fue perfeccionando su manera de tocar el tres y la guitarra, y con los años integró de forma un poco más profesional, con varios jóvenes, el Conjunto Avance.  En 1935 logró formar parte de un  septeto y por primera vez, el pueblo puede apreciar su voz . No conocía de música, pero poseía  condiciones innatas para ello.


Llegada a La Habana:
En 1940, luego de su llegada a La Habana,  se presentó en un par de oportunidades en la emisora CMQ donde se emitía la Corte Suprema del Arte, que buscaba nuevos talentos. En la segunda ocasión ganó el primer premio, hecho que le abrió las puertas para trabajar con artistas reconocidos como Lázaro Cordero.  Para suerte de él y de la música cubana, en una de sus correrías Siro Rodríguez, integrante del famoso Trío Matamoros, lo escuchó cantar en un restaurante, y quedó muy impresionado por la voz y afinación del muchacho.

 Luego de una gira, Miguel Matamorros sufre una  disfonía que lo obligó a buscar un cantante que lo reemplazara transitoriamente, y las excelentes referencias que dio Siro Rodríguez, hicieron que el escogido fuera Bartolo. Con el tiempo, la meritoria labor y el buen carácter del joven sonero se fueron haciendo imprescindibles al Conjunto Matamoros, lo que motivó que se quedara fijo. 
Así tuvo, por primera vez, un trabajo estable como músico y realizó sus primeras grabaciones en discos de 78 revoluciones por minuto, entre ellas las tituladas Penicilina, de Alberto ValdésMalos vecinos y Ofrenda criolla, de Miguel Matamoros, y Mexicanita, de Nené Enrizo. Oír por primera vez su voz grabada le causó a Bartolo una rara impresión. Se dice que se paseaba por todo el estudio de grabaciones con las manos sobre la cabeza, llorando y riendo como un niño. A partir de ese momento, su carrera fue vertiginosa.

México:
Viaja a México con el Trío Matamorros, pero no regresa a Cuba. Cuando le informa a Matamorros sobre su decisión de probar fortuna en tierra azteca, Miguel le responde:, «Está muy bien, pero tienes que cambiarte el nombre de Bartolo, que es muy feo. Con él no vas a ir a ninguna parte.»  Bartolo se transforma entonces en Benny Moré.
En 1946 en México, Benny se casó con Juana Bocanegra Durán, el padrino de la boda lo fue el afamado cantante mexicano Miguel Aceves Mejías

Entre 1945 y 1950, actúa con las más renombradas orquestas mexicanas, pero fue el encuentro con Dámaso Pérez Prado un hito en su carrera. En esta dupla se reunieron dos genios: en Benny Moré estaban el talento y la intuición natural; en Pérez Prado, además de todo eso, el dominio de la técnica. Con Pérez Prado conquistó al noble pueblo azteca en giras por distintos estados de ese país hermano. Debido al éxito alcanzado por  Benny, el pueblo le otorgó el título de "Príncipe del mambo" y a Pérez Prado el de "Rey del mambo".
Benny fue contratado para la realización de varios filmes y por lo tanto aparece en Carita de cieloVentarrónQuinto PatioEl derecho de nacerNovia a la medidaFuego en la carne.

Su regreso a Cuba:
La nostalgia por su familia, amigos, por la Patria, y el deseo de obtener laureles en su Isla, donde consideraba que no era conocido lo suficiente, le hicieron regresar a su Lajas querida a finales del año 50. El sonero mayor se encontraba definitivamente en Cuba, había dejado atrás comodidades, satisfacciones materiales y espirituales, amigos y hasta los amores que acompañan a la fama...
En La Habana se produciría su reencuentro con el inolvidable Miguel Matamoros.

Cuando Benny cantaba en el Centro Gallego de la capital, se desbordaban las aceras y los jardines del Capitolio Nacional para escucharlo. Debido a su sensibilidad musical Benny Moré podía abarcar en sus canciones todos los matices; lo patético, socarrón, dicharachero, lánguido, amoroso, satírico, franco, irónico, altanero, arrullador, estallante e idílico. 
 Ya con fama y prestigio bien ganado, decidió formar su propia orquesta en 1953. Su primera Banda Gigante con él como director, compositor y cantante, su querida tribu, como solía llamarle, con percusión cubana. Realizan giras por América, sus discos fueron vendidos en todo el continente, amenizó la ceremonia de entrega de los Premios Oscar, 

Ya en 1962 su salud se vio deteriorada. Su médico y amigo le diagnostica cirrosis hepática. Él acepta el desafío de dejar el alcohol -y lo logra por un tiempo-, pero incrementa su actividad musical. Estaba extenuado, pero no descansaba. No dejaba de trabajar afanosamente, siempre actuando para su gente: Guantánamo, La Habana, Regla, Güira de Melena, Marianao, Manzanillo, Santiago de Cuba, Holguín, Las Tunas, Morón, Vertientes, fueron los escenarios de sus giras nacionales por esos días. Le ofrecen realizar una importante gira por Europa, pero desestima la invitación por sus problemas de salud.
Su última actuación con su orquesta fue en el pueblo de Palmira, Las Villas, el día 16 de febrero de 1963.

El 19 de febrero de 1963, a los 43 años, muere en La Habana.

Por petición expresa del artista, sus restos fueron sepultados en su pueblo natal, Santa Isabel de las Lajas. Durante todo el recorrido de la caravana por la Carretera Central, los poblados y ciudades paralizaban prácticamente sus labores para darle el último adiós a su ídolo. Una vez en su pueblo, en el barrio de La Guinea, la Sociedad de los Congos lo despidió con un solemne rito funeral mayombero de origen bantú, a base de banderas para abrir los caminos y espantar los malos espíritus. El día 20 de febrero a las 4.00 de la tarde fue sepultado en la necrópolis de este pueblo.


miércoles, 12 de febrero de 2014

AY, LA VIDA



Hoy, 12 de febrero, se fue, y Puente comparte unas hermosas palabras.


SANTIAGO FELIU, SIEMPRE ASOMBRANDONOS

Por Vivian Núñez (Centro Pablo)





Con su irreverencia y su tartamudez estuvo con nosotros desde el primer momento, desde el concierto inaugural del espacio A guitarra limpia, regalándonos sus canciones que fueron evolucionando como él, sin perder sus esencias y sin dejar de ser reflejo de una generación.

Eso fue en 1998. Volvió tres años después en un homenaje a Noel Nicola y su última actuación nos la regaló el 22 de diciembre del 2012, en un concierto con título ahora profético: Ay, la vida.

No le gustaba que lo llamaran el cronista de su tiempo –decía que ese era su hermano Frank Delgado– pero quizás sin proponérselo ni quererlo muchos se vieron reflejado en esas letras elaboradas y agudas, y lo identificaron también por la singular y personal manera de tocar la guitarra.

Se nutrió de la Nueva Trova desde niño, acompañando a su hermano Vicente, pero nunca se pareció a nadie, ni siquiera a Frank, a Carlos Varela y a Gerardo Alfonso, los más representativos de los “topos”, todos salidos de su madriguera para trascender, de diferentes formas y grados, en el panorama musical de la Isla.

Salió y volvió, criticó y elogió, maduró y envejeció, sin dejar de ser Santiaguito, sin dejar de asombrarnos.

En estos días en que hemos publicado el libro Habáname: la ciudad musical de Carlos Varela, hemos proclamado nuestra deuda con los otros exponentes de esa generación de trovadores. Nunca imaginamos que se nos iría tan pronto, dejándonos con esa insatisfacción.

Pero ya sea en las páginas de un libro, o en sus acordes difíciles, o en su tartamudeo frenético, permanecerá en su ciudad y en su país Santiaguito Feliú, tensando nuestra sensibilidad y recordándonos que ahí estuvo, siempre, para nosotros.


Ay, la vida


(Santiago Feliú)
La vida es otra cosa,
si con las mismas ganas
te la sucedes 
sin esperar más nada.

La vida es diferente,
si la paciencia gana
cuando la soledad 
colma a la soledad.

La vida es otro cuento,
si entonces de momento
lo sacas todo 
como te ocurre dentro.

Son unos pocos días 
prestados por el tiempo,
la suma de restar 
las cicatrices de los más tristes momentos.

La vida es una sola
entre todas las vidas,
una esperanza gris, 
un pestañear y un beso,

una melancolía, 
un niño de regreso.
La vida siempre así: 
qué te pudiera yo decir más de la vida.

La vida es más que menos,
si se descubre a tiempo
que todo lo tremendo 
y lo terrible de estos días
son las venas del recuerdo.

La vida es cuanto pasa
mientras planificamos
la vida por delante, 
lo que nos pasará,
si nos quedamos o nos vamos.

La vida es el milagro
sinceramente amado,
la culpa de morirse,
las mentiras, las verdades
que nos quedan de este lado.
La vida de imprevista,
sencilla y complicada,
absurda y egoísta,
amorosa e inteligente,
extraordinaria y desalmada.

La vida es suficiente,
si entonces no se acaba
cuando se halló el final
donde se encuentra el pasado con la nada.





Tomado de www.centropablonoticias.cult.cu
Video: canal youtube A guitarra limpia

sábado, 1 de febrero de 2014

PUENTE CUBANO AL MUNDO LE CANTA A IRAIDA

Como homenajear a una amiga especial, que nos dejo hace ya dos años?


Algún día, alguien quiso a través de voces cubanas homenajear a Serrat, y surgió el álbum “Cuba le canta a Serrat”. 
Iraida, esa amiga que no está entre nosotros, amaba Cuba, su revolución y su música. En realidad en Puente pudimos saber que amaba toda la música, quería conocer y disfrutar a tantos intérpretes y creadores, que a veces nos sorprendía con sus hallazgos.
Por  eso a dos años de su partida, la propuesta es que Puente cubano al mundo le cante a Iraida…..




Para preparar este homenaje, recurrí a sus testimonios, tanto en el blog, como en su canal de youtube, porque no se si sabían, que ella por su amor a la música, tenía una cuenta, con el nombre de Dateren, y allí se deleitaba con obras fundamentalmente de músicos cubanos, las comentaba, e incluso llegó a hacer unos cuantos videos con imágenes de su amada Cuba y la música de su tierra. En este que compartimos, además de las imágenes de La Habana, comparte la foto que encabeza el homenaje, donde ella baila El son entero con su nietita...




Entre sus testimonios, en relación a la música, destacan  estos:

-Señores, si que es asombroso lo que ha dado en música Cuba al mundo, en gran cantidad de géneros musicales....y solo con unos pocos millones de habitantes.

- La verdad que al SON lo deberian nombrar Patrimonio de la Humanidad, por lo sabroso y porque a partir de el ha surgido tanta otra música.

- Me hiciste recordar un grupo de alumnos que tuve que eran bien rebeldes, y esto lo explica el hecho de que yo diría que fue el primer grupo de muchachos muy jóvenes sin terminar la secundaria o el pre.  Lo que se me ocurrió fue cantarles canciones de...Pedro Luis Ferrer como motivación de las clases...y se tranquilizaban...después los otros profesores sobre todo las profesoras (aun en esos tiempos por regla general se respeta mas a los hombres) me preguntaban cómo yo lo lograba, pues a ella se les hacia difícil darles las clases.

- A veces me tropiezo en videos de La Habana con alguna viejita  bailando y eso es, como dicen algunos de mis compatriotas cubanos ...eso es la vida...el retrato de un pueblo mas allá de dificultades. Ese carácter del cubano, lo vacunó contra dificultades económicas, tonterías desde el otro rincón y mas…

-Gracias a la Sonora matancera aprendí a bailar; mi tío ponía todas las tardes el programa donde se les escuchaba y con ellos, y mi tío que me enseñó, aprendí a bailar.

-Hablando de Canción de la trova de Silvio; dijo:  en mi opinión, ella canta que "aunque las cosas cambien de color", siempre hay uno que siente detrás de la guitarra, y de decir también, que es continuador de aquella hermosa trova tradicional.

- Su favorito Benny Moré;  de quien comentando en varios videos dijo: Amigos soy una profunda, gran admiradora de Celia, pero sin duda que el Benny More NO TIENE COMPARACION. Cubano, conocido como el Bárbaro del Ritmo. Cantaba cualquier género de música cubana. Dirigía su propia orquesta, y nunca estudio música. Lo anterior que he dicho no me lo contaron, LO VI,Y LO OI. Pero además, me parece que al hacer juicios o comparaciones sobre figuras presentes o pasadas hay que tomar en cuenta el perfeccionamiento de los instrumentos musicales y, sobre todo de los equipos de sonidos muy superiores. Por fortuna, soy lo bastante vieja para haber tenido la dicha de haber escuchado al Benny EN VIVO Y EN DIRECTO.



 Entre los segundaciteros, nombre con el que ella nos dio identidad, quiero recordarla en las palabras de  Silvio y Duende:

Silvio dijo...
Iraida sin dudas tuvo un algo especial que a veces se revela en sus más ocasionales comentarios; un algo que está mucho en las sinceras crónicas de su vida, en la evocación de las manos de su madre, en la maravillosa historia de amor sus padres. El sencillo testimonio de una vida, sus recuerdos, acaso mínimos destellos en la insondable marea virtual así lo dicen, así nos llegan. Es cierto, como dijo Eliseo, que Iraida sólo dispuso de su tiempo; pero no es menos cierto que continúa en los tiempos de quienes supimos que existía. Virtud de la memoria.
Duende dijo...
 Iraida...somos iguales por dentro con geografías diferentes a nuestro alrededor...
Ambos somos resultado de ese gran ajiaco...como sentenciara Don Fernando Ortíz...que es la cubanía...
Me alegra tu alegría...
Me alegra saber que existes...
Me alegra tu reciedumbre...
Y me alegra...por encima de todas las alegrías...saberte cubana... mambisa...martiana...
Un abrazo también con amor de tu radical compatriota...
Ahora si, los invitamos a dedicarle música a nuestra amiga, porque a dos años de su partida, Puente cubano al mundo quiere cantarle a Iraida.