lunes, 26 de marzo de 2018

Argentina sos

Buen consejo.


16 de noviembre.
Muy temprano Gabita nos llevó a la terminal de… bueno, acá en México diríamos de autobuses, allá le dicen micros.
Son camiones de dos pisos (sí, ya se, acá les decimos camiones) tremendamente cómodos.
Salvo la parte donde esperamos para abordar todo fue muy bueno, lo menciono porque en la estación no hay información a la vista de las salidas, y en los altoparlantes te piden poner atención pues tu micro está en algún andén listo para abordar, no te dicen cuál es la plataforma y estás todo el rato mirando para no dejar escapar el bicho ese.
Bueno, el viaje muy cómodo y bueno.
Llegamos a Buenos Aires con bastante apetito, dejamos nuestras cosas en el departamento de Leandro y salimos al ya conocido restaurant Pizza San Carlos.
Para la tarde-noche nos encontramos con Leandro y Rosa, fuimos a un restaurant ruidoso, de cuyo nombre no logro acordarme.
Ya desde Rosario nuestra amiga Gabita nos había comentado la posibilidad de ir a Colonia del Sacramento en Uruguay. Hay un servicio de cabotaje entre ambos países y es rápido ir de un lugar a otro.
Así que a Buenos Aires llegamos con el boleto para visitar Uruguay.







17 de noviembre.
Seguimos las indicaciones de Leandro y tomamos el subte a la Plaza de Mayo, de ahí caminamos hasta el muelle donde salen los barcos para el Uruguay.


Camino al puerto.

Ahí mismo hicimos el trámite migratorio y esperamos nuestra salida.
No sé qué fue lo que pasó, pero nuestro barco llegó a puerto algo tarde y salimos retrasados rumbo a Colonia.
Llegamos a aquel lugar.
Todo fue magia.


Calle Ituzaigo en Colonia.

Colonia del Sacramento fue fundada hacia 1678, para entonces los europeos se repartían el mundo, uno de los instrumentos legales utilizados entonces fue el Tratado de Tordesillas que pretendía poner fin a la disputa entre portugueses y españoles por la tenencia de estas tierras.
Colonia había sido asignada a España, pero las malas mediciones y las peores interpretaciones dieron pie a una serie de conquistas, reconquistas, devoluciones e involuciones en el lugar.
Colonia fue fundada por portugueses, pero en territorio asignado a españoles, así que unos retomaban y otros se quejaban, las coronas de ambos países se amenazaban y movían sus tropas para adueñarse del lugar mientras las cortes y poderes alternos trataban de poner paz y sacar la mejor tajada.
Todo ante la mirada de los Charrúas, dueños originales de aquellos parajes.
El resultado fue que las calles y casas fueron construidos según quien era el que establecía su poder, así tenemos calles españolas y calles portuguesas, perfectamente diferenciadas unas de otras, pero todas haciendo esquina.


Calle potuguesa.



Calle española.

Por desgracia el lugar pasó por un período de abandono e indolencia, se convirtió en el lugar que nadie quería visitar por inseguro e insalubre, incluso su histórica muralla fue derruida pues según algún gobernante en turno para dar paso a la modernidad había que destruir lo antiguo.
Por supuesto es una idea torpe y chata, pero por desgracia muy popular, no solo entonces. Actualmente tenemos muchos ejemplos de este mismo comportamiento falto de tacto y visión, en México son destruidos edificios antiguos para construir modernas tiendas de franquicia, estatuas absurdas o teleféricos inservibles, en Argentina son borrados nombres “incómodos” y retiradas las baldosas donde están pintados los símbolos de las Madres de Plaza de mayo.
Seguimos en Colonia.
Afortunadamente algunas personas con muchas más luces reconstruyeron la muralla y el lugar entero.


Puerta de la muralla (reconstruida)



Encontramos una placa conmemorativa, de acuerdo con la información, José Artigas habría iniciado su lucha justo en este lugar.



En 1995 fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.
La Basílica del Sagrado Sacramento es la edificación más alta del lugar junto al faro del puerto.


Basílica.



Interior de la Basílica.




En las calles de este hermoso lugar se puede uno encontrar muchas cosas muy extrañas.


Auto-macetero.




Auto-restaurante.





Esqueleto de ballena.

Colonia nos obsequió un atardecer hermoso.


Atardecer en la ventana.










El regreso fue un tanto caótico, el viento sur llegó con fuerza (surestada le dicen), el barco anterior al nuestro quedó atrapado en la dársena, no podía salir por el viento y el oleaje y nuestro barco no podía atracar, total, en vez de estar de regreso en Buenos Aires a las siete u ocho de la noche, llegamos a las once, y con mucho frio.
Aun con todo y frio, Colonia es un lugar muy disfrutable, hermoso y tranquilo.




16 comentarios:

Lien dijo...

probando...

Lien dijo...

la put... que de nuevo si soy robot.. y que seleccione los recuadros donde hay autos... si yo no sé distinguir entre un auto y un camello... mientras anden y me adelanten me da igual!!!!... GRRRRRRRRRRR!

Lien dijo...

Bueh.. no veo si salgo o no salgo... ya veré después... de momento me he estado zampando todas las entradas del capo Guate Armando... con su GENIAL y DESCOMUNAL título al viaje austral:
Argentina?: S.O.S!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
JUA!... GE-NI-AL!!!!!... CÓMO PARA NO PEDIR AUXILIOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!!!!!

Armando González dijo...

LIEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEN
¡BIENVENIDA!

Mimí dijo...

Ituzaingó en Colonia! jajaja
Armando, me encantaron esos atardeceres.
Sí, el Río de la Plata embravecido es de temer. Me ha tocado cruzarlo en calma y es un placer, y regresar en medio de oleaje, y mete miedo.

Qué? Lien aquí????

Mimí dijo...

Lien, cómo entraste? qué alegría, no puedo creerlo! aún falta, aún resta contar el encuentro con cierto oso polar!
Armando, tenés la foto? decime que te paso una, desenfocada, pero hermosa, no sé si ya lo hice.

Gracias por seguir recordando y permitir refrescar mis propios recuerdos!!!

Armando González dijo...

Mi linda fata Mimí, creo que no tengo foto con Sergio, pero deja reviso.

Patricia Moda dijo...

Liennnnnnnn, bienvenida!!!!

Armando de verdad q te salieron bien las fotos de Colonia.
Y sí q es hermosa.

El río de la plata con sudestada es tremendo!
Una vez nos tocó con olas altísimas, y era simpático xq no podías dar 2 pasos seguidos para adelante q te ibas pa trás, todos nos íbamos chocando.

Lo más simpático era una anciana q estaba sentada en una mesa con su familia hecha bolsa, sin embargo la anciana estaba derechita en su asiento muy tranquila.
Solo q cada tanto con mucha elegancia, tomaba una bolsa y de costado vomitaba dentro y volvía a su posición derechita.

Patricia Moda dijo...

Esos atardeceres están buenísimos!!!!

Y como es q no tenés foto con el oso polar???

Armando González dijo...

¿Que querés fata Pato?
Y ocupao que estaba schó con el asado de Gus.

Sergio dijo...

Qué pasó con las fotos, sino repetimos todo de nuevo, jaja.

Mimí dijo...

Jajaja ! Buena idea Ser!
Hay foto , hay foto aunque de mala calidad.
Qué quieren? Con esos modelos no pude hacer milagros ...

Patricia Moda dijo...

Porque la apareciste?
La idea de Sergio es fantástica!!! Tenías q arruinarla? Jajaja

Armando González dijo...

Amigo Sergio, apoyo la moción.
Fata Mimí, el problema es la cámara, seguro es invento argentino.
Fata Pato, eres malo, pero te queremos.

Patricia Moda dijo...

Jui jui jui. Cómo me extrañarían si no estuviese!!!!
Ejem, Puente sin pato...Mmmmhhhhh...

Armando González dijo...

Jejeje, puente sin Pato malo.
Bueno, hay nueva entrada.

Publicar un comentario