martes, 13 de marzo de 2018

Argentina sos

Estancia Jesuítica en Alta Gracia.


12 de noviembre.
Pasamos una noche algo ruidosa, al parecer uno de los habitantes distinguidos de Alta Gracia trabaja para la Fórmula Uno, entiendo que éste buen hombre trabaja mucho para beneficio del lugar.
Por desgracia muchos jóvenes no entienden el mensaje y lo interpretan aun peor, toman las otrora tranquilas calles y las usan de pista de carreras en motocicletas y/o automóviles con escape abierto.
Incluso en el muy bello parque vimos alguno de estos corredores haciendo piruetas entre la banqueta y la calle, asunto peligroso para él y para los que por ahí caminábamos.
Salimos temprano a visitar el museo local, ubicado en lo que fue la Estancia Jesuítica.


Claustro.






Pasillos interiores.


El lugar es hermoso y muy interesante, las piezas exhibidas son excepcionales en belleza y extraordinario estado de conservación.


Algunas piezas expuestas.

La iglesia sigue en sus funciones originales, es blanca y muy hermosa.




Interior de la iglesia.

Después del desayuno austral y austero, salimos con rumbo a un lugar llamado “Tras la sierra”.
La idea era ir a un aviario, o eso entendí.
Para variar el camino es plano, a lo lejos, muy lejos, se levanta una pequeña cordillera que rompe el horizonte.


Tras la Sierra.

Se trata de una antigua formación geológica, anterior incluso a los Andes, producto de las mismas fuerzas titánicas que han formado las cordilleras sudamericanas.
Cuanto más nos acercábamos, más claro quedaba que la cordillera aquella no es tan pequeña.
Resulta ser una sierra escarpada y con caminos llenos de curvas.
Pasamos de la llanura plana al bosque verde e incluso alcanzamos la zona árida alta.
Es un excelente lugar para la observación del cielo nocturno, de hecho en esa zona está un observatorio astronómico.
Lo que es muy notable es el tipo de roca que conforma la sierra, es antiguo granito con vetas muy grandes de feldespatos, estos cuarzos cubren las grietas que se produjeron durante la formación de la sierra, cuando el sol los ilumina parecen ríos de luz, son mágicos e increíbles.





Tras largo viaje llegamos a Mina Clavero, con apeto más que apetito.
Pasamos a un muy grato restaurante llamado Atahualpa, donde almorzamos como náufragos, después de esto nos dirigimos al rio.
Cosa de comentar, ya nos habían dicho que el rio es de aguas tibias, yo pensaba en alguna fuente termal que calentase sus aguas, como sucede en la Media Luna en San Luis Potosí, México, pero no, se trata de que estas buenas gentes están acostumbrados a tener aguas frías y muy frías en sus litorales, así que cuando se encuentran un cuerpo de agua arriba de los 15 grados centígrados, lo consideran como tibio o incluso caliente.
Es un poco broma, pero la verdad es que el rio estaba fresco, para nada tibio.



Estas buenas gentes de Minas Clavero hicieron una represa para aumentar el volumen local del rio, no generan ningún tipo de energía con esto ni guardan el agua para la época de estiaje, el rio cubre el embalse y sigue su camino.
Con esto lograron tener un cuerpo de agua poco profundo, con corriente muy baja, perfecto para nadar y pasar un día muy agradable.
Tengo que comentar que hubo un pequeño desencuentro geográfico con nuestros queridos amigos Tucu y Jorge, por fortuna, y como dice nuestra amiga, apareció el desaparecido y pudimos continuar con el disfrute de éste mágico lugar.


Minas Clavero.


Ya reunidos nos quedamos en el río, no fuimos ya al aviario, será para otra ocasión.
Regresamos a Alta Gracia, la tarde nos sorprendió con colores y formas asombrosas.



Fue un día tranquilo donde los paisajes, los lugares pero sobre todo la amistad nos llevaron por caminos que no hay otra forma de recorrer.
Gracias amigos por un viaje tan grato.


8 comentarios:

Mimí dijo...

Armando: la Estancia Jesuítica es muy bella, pero en tus fotos se ve mejor aún!
Una vez más, gracias por los recuerdos.
Creo que mañana toca saber de Rosario y su linda anfitriona!

Armando González dijo...

Mi linda Fata Mimí, gracias por la flor.
En efecto, mañana toca Rosario.

Patricia Moda dijo...

Pepepero yo tengo q hacer comentarios aún en esta entrada.
Protestó formalmente!!!! Aguanten un día, solo un día más...X favor...

Estoy reventada, me voy de Noni ya

Armando González dijo...

Bueeeeno, aguantamos un día... UN DÍA....
Luego dicen que si no publico me toca escrache.

la Tucu dijo...

Bien dicho Mimí...la estancia jesuítica se ve mas hermosa en las fotos. Debo decir un par de cosas, primero que me encantó hacer la visita guiada y conocer tantas anécdotas de la vida del lugar, sobre todo la vida de la misión jesuítica, que puede ser por mi ignorancia, fue hermoso descubrir allí.
Lo otro es que con Jorge , ya hay antecedentes de desapariciones...mi amiga Mimí ya hizo una interpretación de los hechos, visto que se desapareció yendo al río, lo vimos por última vez en el puente de Mina Clavero, y como el antecedente es en Tower Bridge, pareciera ser que hay un problema con el agua...o los puentes, por lo que la sugerencia de nuestra amiga es ponerle un collar en esas circunstancias....una genialidad!!!

Hermosos días, con aroma a amistad!!

Patricia Moda dijo...

Lindísimas las fotos Armando!

Ahora no sé xq se te ocurrió que quería ir a un aviario... la idea era ir a la quebrada de los cóndores que está en Traslasierra (esto sí se escribe junto, jajaja).

Pasé varias veces y nunca pude ir a la quebrada, que se supone (en Córdoba siempre se supone) llegás a una punta donde ves la quebrada donde sobrevuelan los cóndores.
Como yo sé que en Córdoba no todo es como dicen los cordobeses, no pude verificar si son cóndores como se precian en el sur, en la cordillera de los Andes, o son cóndores cordobeses, jejejeje.

Morí de risa con el tema de la temperatura del agua en el río, jajaja, ¿quien te lo dijo un cordobés? juasssssssssssssssssssssssss.
Para ir a aguas termales, bien calientes teníamos q agarrar para otras provincias, incluso en Entre Ríos que hay muchas, y algunas llegan a más de 30° y con sus minerales, además que está más cerca que Córdoba.

Tienes que aprender q en Córdoba a un arroyo lo llaman río, a una sierra la llaman montaña, y ahora me entero q a un río con agua un poco más natural la llaman aguas termales, jajajaja, ah, y a no sé cual pajarraco lo llaman Cóndor (esto no pude verificarlo, jajaja)

Siempre hay que verificar con nuestros amigos cordobeses...

Espero no me lea ningún cordobés porque me matará, jaja.

Patricia Moda dijo...

Perdón, cordooóbeses

Armando González dijo...

Mi linda Fata Tucu... ¡Un collar!
¡Me parto de risa!
Espero que el problema sea con el agua y no con el puente.
Fata Pato, eso, la quebrada de los cóndores, gracias por la rectificación.
No te apures por los codrdooóbeses, ya nos encargamos que les lleguen tus comentarios.
Fata Mimí, sí, ya toca saber de la linda Gabita.

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