viernes, 2 de diciembre de 2016


 No podemos quedarnos mudos e indiferentes ante los acontecimientos que han dado la vuelta al mundo, así que sin más, reseñamos la vida y obra de un gran hombre que se nos ha adelantado.
   Este gran personaje no tuvo una vida fácil, al contrario, su visión del mundo y de cómo debería de funcionar le acarreó grandes dificultades y no pocos peligros, antagónicos enemigos gratuitos que se creyeron cuentos inventados ex profeso para desacreditarlo y denostarlo, le tendieron trampas e incluso cometieron atentados contra él y su familia.
   ¿Qué hizo este hombre para merecer todo esta violenta andanada?
   Rompió con lo establecido, dio orden donde no lo había.
   En la época previa a su llegada, los grandes y poderosos señores, dueños de vidas y voluntades, mandaban con poco tino y peores resultados, buscaban su propio provecho sin importarles la suerte del pueblo, mientras tuviesen para ellos, los demás podían seguir sudando sangre, sumidos en la más absoluta miseria.
   Es cuando llega nuestro personaje a la historia, irrumpe y rompe la tradición de los gobernantes.
   Al principio sus vecinos creen que se trata de una revuelta como otras muchas, que restablecida la paz el recién llegado se pondría bajo las órdenes de los poderosos.
   Pero no fue así, nuestro personaje no solo rompió con lo establecido, puso nuevas reglas de justicia y equidad para todos los habitantes de la región, llevó los alimentos hasta los más humildes y necesitados, el agua no era ya privilegio de los poderosos, creó escuelas donde todos pudiesen estudiar, creó pueblos donde todos tuviesen sol, agua, tierra y fuego por igual, todos habitantes podían opinar con respecto a las mejoras de su vida particular y de su comunidad.
   Este hombre grande, blanco y barbudo cambió el paradigma, hasta entonces se consideraba que era el pueblo quien tenía que sacrificarse para bien del orden establecido, a partir de su llegada esto cambiaría drásticamente, no habría más castas privilegiadas viviendo a expensas del dolor,  la sangre y los altísimos tributos impuestos a fuego y muerte por los antiguos amos.
   Esto molestó sobre manera a las antiguas castas, aquellos privilegiados que vivían como parásitos vieron amenazada su inútil existencia, en respuesta pusieron su ingenio, sus recursos y poder en contra de este gran hombre.
   La campaña fue cruel y larga, sus propios vecinos maquinaron contra él y su manera de ver el mundo, le inventaron historias ridículas y torpes que repitieron hasta la náusea, compraron voluntades aún de su familia cercana y de sus allegados, tendieron innumerables trampas de las que salió ileso, tiraron basura en su jardín, en fin, asesinaron incluso a personas que lo seguían. Por el puro y perverso placer de llenar de terror a sus seguidores fueron capaces de hacer los más innobles actos que el mundo había visto.
   Todo para recobrar el perdido poder y seguir viviendo a costa del pueblo.
   Nuestro hombre luchó sin descanso, logró mantenerse sin perder lo mejor de sí, su pueblo aprendió a amaro y defenderlo, pues defenderlo a él era defenderse a sí mismo, defender su integridad y su derecho a ser como ellos quisieran ser.
   Al final nuestro buen hombre sucumbió, la vieja casta de antiguos amos y lambiscones que los acompañas hicieron fiesta y ruido, el pueblo, su pueblo le llora y despide con tristeza, lo recuerda siempre y no permite ni permitirá que su memoria y su legado se pierda.
   Además, este gran hombre, este símil de Hermes, este personaje grande, blanco y barbudo que nos trajo la ilustración y la justicia, prometió regresar, y lo hará para acabar de poner orden en donde el caos pretenda imponerse.
   Este es, en un muy apretado resumen, la vida y obra de un hombre blanco, alto y barbudo que se llamó Ce Acatl Topiltzin Quetzalcoatl (Señor Uno Caña, nuestro príncipe Quetzalcoatl).

Y no lo duden, regresará.

25 comentarios:

Mimí dijo...

Armando: desde mi celular estoy leyendo esta entrada.
Cómo podría faltar el nombre de Fidel en Puente Cubano al Mundo? Justamente siendo él, como Martí, tal vez uno de los dos cubanos más influyentes en el mundo del sXX. ....
Por la noche y ya frente a la computadora, vendré por más.

GRACIAS!

Sergio dijo...

Fidel vive y vivirá por siempre en los corazones de su pueblo y de todo revolucionario que se digne de tal. Viva el comandante.
Gracias Armando.

Mimí dijo...

Armando, te mandé un mail por si considerás oportuna una observación. Lo mandé a viejacanción...

Luego vuelvo.

Besos Sergio!

Sergio dijo...

Otros para vos, amiga mía. Y para Lien, si alguien puede acercárselos.

Mimí dijo...

Sergio: publiqué un comentario desde mi celular que quedó repetido y luego al borrar borré los dos..., ay! la tecnología!!!

Quería decir en ellos que Lien estuvo en contacto días atrás, solicitando le publicáramos sus comentarios en SC, muy triste, muy activa sin embargo, esperando poder acercarse junto a su familia a la caravana que llevaba los restos de Fidel a Santiago. Ojalá haya podido llegar, porque la inmensa cantidad de gente movilizándose hacía que los medios de transporte fueran escasos para tanta multitud. Ella y su gordo estaban dispuestos a colarse en la primera oportunidad que tuvieran, haciendo botella (haciendo dedo, para los argentinos). Luego no supimos más, pero en cuanto pueda comunicarme le mandaré tu saludo, no lo dudes.

Finalmente hoy los restos de Fidel descansan en el Cementerio de Santa Ifigenia en Santiago de Cuba.
Estuve allí. Nuestra santiaguera del blog dará fe de lo que digo: un magestuoso lugar. En esa necrópolis están también los moncadistas, y tantos héroes y mártires de la revolución, sus tumbas custodiadas por la bandera cubana y la rojinegra del 26 de julio. Tanta vida, tanta historia, tanto por recordar y honrar...
Hoy, con ellos, uno más (como supongo le hubiese gustado ser llamado).
Uno más.
Y nada menos que él...

Mis eternos respetos.

Mimí dijo...

Cementerio Santa Ifigenia, Santiago de Cuba.

"Yo quiero cuando me muera,
sin patria, pero sin amo, tener un mi losa un ramo
de flores y una bandera"

José Martí, Versos Sencillos

Mimí dijo...

Algo más: Armando, me permití poner una imagen al comienzo de tu entrada, espero no te moleste, es que intenté pedirte permiso, te envié un mail, y ante la demora en tu respuesta me dije "no creo que tome a mal mi intromisión"..., bueno, si te parece mal sólo decímelo..., y disculpas.

Besos a Cubanerías que nos lee en silencio.

Armando González dijo...

Mi linda Fata Mimí, disculpa la falta de respuesta, andábamos algo ocupados.
La foto es perfecta.
Mil gracias.

Mimí dijo...

A vos Armando! Por custodiar nuestro Puente.

Mimí dijo...

A vos Armando! Por custodiar nuestro Puente.

Mimí dijo...

Hoy se comunicó Lien, Sergio! ya le envié tus saludos, si responde te aviso...

Sergio dijo...

Gracias, Mimí.- Abrazosote.

Mimí dijo...

La leyeron en SC?

Mimí dijo...

La leyeron en SC?

Lien dijo...

La caravana…
La noche antes de partir preparamos unas banderas y como especie de colgantes con la foto del Fidel enmochilado… y una para mi pecho de nuestro angelito de SC con una brújula encima, una brújula dibujada por Gerardo en prisión hace años, para un cumple de Fidel, donde venían los puntos cardinales en sus respectivos lugares, y en el norte, en vez de la N correspondiente, estaba el rombo del comandante en jefe… fue la manera que encontré de llevarme conmigo a esta Colmena… y así me la llevé!
Partimos de madrugada desde Nicaro para unirnos en Holguín con el Pelusa y con Orli que saldrían con sus escuelas para uno de los puntos por donde pasaría la Caravana, alejadísima del centro de la ciudad de Holguín… pues la ruta era bordeándola por la carretera central…
El viaje fue bueno y llegamos a tiempo… las guaguas salieron bien temprano… cuando comenzamos a rodar casi llegamos al municipio Calixto García, colindante con el de Holguín… y enlace con Las Tunas… al final encontramos donde colocarnos… junto a la escuela Vocacional iba una formadora de maestros… en breve tiempo se organizaron, marcaron más o menos sus posiciones y comenzamos a esperar…
Durante la espera… de casitas aisladas alrededor comenzaron a llegar personas, traían impedidos físicos, ancianos muyyyy ancianitos, junto a sus sillas de ruedas, balances o butacas, para irlos acomodando junto a la carretera…
Que no era una carretera, en ese punto era casi un callejón angosto, en buen estado, pero estrecho, tanto que llegamos a preguntarnos cómo podían pasar por allí carros por ambas vías en sentido contrario… y encima lleno de curvas…
Las muchachitas comenzaron, por propia iniciativa, me consta… a pintarse el nombre de Fidel o consignas en sus rostros y los varones en el antebrazo… alistaban sus banderitas cubanas o inventaban cartelitos… los maestros que resultaban muy pocos iban de un lado a otro todo el tiempo cuidándolos… pues no paraban de pasar carros de todo tipo y tamaño cargados de personas buscando dónde apostarse…
Finalmente, y muy tristemente el Pelusa no llegó, pues su tropa universitaria tuvo que apostarse al otro extremo… ya hacia la salida para Bayamo… pero nos mantuvimos llamándonos todo el tiempo…
Estábamos todos con una sensación muy extraña… que no escapaba a aquellos adolescentes inquietos y traviesos… por momentos se hablaba de mil cosas y hasta chistes y risas brotaban… pero de momento todo volvía a enrarecerse y las caras se “apretaban”… al día siguiente tenían examen de Historia… de Historia de Cuba… “Historia de Cuba es esto!” dijo uno en algún momento… y esa sentencia cayó como plomo en nuestros lomos… se pudo sentir…
Y la tensión crecía cada vez que alguna noticia atrapada por un celular, un radio, o la TV de una de las casitas anunciaba que ya venía cerca… fueron casi siete u ocho horas de espera… al sol… hasta que sentimos el helicóptero que sabíamos venía tomando imágenes desde el aire… el entusiasmo fue creciendo, salimos hasta el borde y se comenzaron a corear consignas y agitar banderas… hasta que se vio el primer auto aparecer… pero a medida que aquella caravana avanzaba todos nos fuimos congelando… el silencio fue sepulcral… yo creo que hasta las banderitas quedaban inmóviles, detenidas… allí no había cámaras de TV… ni policías o militares o agentes del orden organizando ni conteniendo…
Cuando finalmente pasaban… los suspiros no cesaban... y el llanto contenido salía… “pero fue muy rápido”… “no pude “decirle” nada!... “me quedé pasmado”… “no gritamos Yo soy Fidel, como dijimos que haríamos”… todos se reprochaban algo y los ojos estaban enrojecidos y agrandados… algunos rompieron a llorar…
(sigue)

Lien dijo...

(...)
La familia guajira no escapó al bombazo… horas se había pasado el gordo con Orli y Alito preparando cómo tomarían imágenes para atesorar… Orli trataría de tomar un video y el gordo perfeccionista, sosegado y certero tomaría las fotos… conmigo claro que ni contaban… a temperatura y presión normales soy un desastre para todo lo planificado ante la emoción… se imaginarán ante semejante momento…
Cuando pasó a mi lado, estiré la mano… como estaba taaan cerquita casi toco la caja… el aire que expelió me dio en la mano y en el rostro, como un vaho indescriptible, cálido… no veía bien…. me latía el corazón salvajemente y con él las sienes… ya un poco más adelante en una curva cercana quedaría en mí una imagen más nítida, imborrable, con la urna a todo sol, a todo azul cielo abierto de fondo, con la bandera brillando escoltada por arboledas verdes a ambos lados… y ese nombre ahí… cuando “desperté”… Alito estaba aferrado de mi brazo hasta doler… lo viste, mami, lo viste???... ¡ay mami, pero fue tan rápido, chica!, gritaba… el gordo vino hacia mí quedo y rojo muyyy rojo… tanto que asustaba y me dijo en un hilito… “no pude Liency, coño, no pude, me puse nervioso!”… se había quedado tieso y ni había atinado a apretar botón alguno!!!!!... Orli en cambio se acercó y con las manitos temblorosas, y muy ansioso nos dijo… “Creo que lo cogí, no sé, todo fue tan rápido, pero creo que lo cogí!... pero debieron pasar más lento, caramba!”... (esa misma sensación tuvo la tropa guajira de mi hermana que se apostó en Contramaestre a verlo pasar… “pasó tan rápido”!!!...)
Cuando revisamos, en efecto, Orli logró tomarlo todo perfecto... lo abrazamos fuerte, nos abrazamos todos… un abrazo inenarrable…
Ahora queremos, en cuanto nos reunamos todos, lanzarnos hasta Santiago, hasta esa piedra… a llevar nuestra rosa blanca… también llevaremos a esta colmena con nosotros…

Mimí dijo...

Publiqué los comentarios que Lien escribió para SC/porque me pareció que su amor y esa pasión con que describe la caravana que acompañó la despedida de Fidel, merecía estar aquí, en casa de Iraida /

Hasta mañana.

Mimí dijo...

Publiqué los comentarios que Lien escribió para SC/porque me pareció que su amor y esa pasión con que describe la caravana que acompañó la despedida de Fidel, merecía estar aquí, en casa de Iraida /

Hasta mañana.

Armando González dijo...

Mi linda Mimí, mil gracias por traer la voz de Lien hasta este lugar, la voz y el corazón, con sus palabras me transporté y claramente me sentí ahí, junto a ellos, recibiendo aquella ráfaga de viento que acompañó al Comandante.
Si puedes, mándale saludos y dile que se le extraña y se le quiere.

Armando González dijo...

Amigos, les quiero compartir estas líneas, pertenecen al libro “Épica Nahuatl” de la Biblioteca del Estudiante Universitario, una selección de Ángel Ma. Garibay.
En esta nota, la antigua tradición nos habla sobre la vida en Tula, ciudad fundada por Ce Acatl Topiltzin Quetzalcoatl.

“Quetzalcoatl reinaba en Tula… todo era abundancia y dicha, no se vendían por precio los víveres, todo cuanto es nuestro sustento. Es fama que eran tan grandes y gruesas las calabazas y tenían tan grueso su contorno que apenas podían ceñirlo los brazos de un hombre abiertos, eran tan gruesas y largas las mazorcas de maíz, cual mano del metate. Por todas partes rodaban, caían cual cosa inútil. (…) También se producía el algodón de mil colores teñido, todos estos colores los tenía por naturaleza, así nacían de la tierra, nadie tenía que teñirlos.
También el oro y las piedras preciosas eran visto como si no tuvieran precio: tanto era lo que todos tenían. También se daba el cacao, el cacao más rico y fino, y por todas partes se alzaban plantas del cacao. Todos los moradores de Tula eran ricos y felices, nunca sentían pobreza o pena, nada en sus casas faltaba, nunca había hambre entre ellos, y las mazorcas mal dadas solo servían para calentar el baño.”

Por supuesto la nota es más rica en descripciones y productos, tales como aves de corral, los colores del algodón y otros muchos. (ISBN 968-36-2888-5 página 30 y siguientes, en el capítulo “Quetzalcoatl en Tula”)
El mismo libro nos cuenta de cómo nuestro personaje llevó el maíz a los hombres y les enseñó a cultivarlo, les enseñó oficios y cantos, de la observación de los astros en el cielo y de su oposición al sacrificio del pueblo.
Nos habla también de las trampas y atentados que sufrió, de su partida y sobre todo de la promesa de regresar.
Para mi Quetzalcoatl ha regresado muchas veces en distintas formas y épocas, no siempre ha podido vencer al tirano pero lo ha logrado y vivimos en una época en que lo pudimos presenciar. A fin de cuentas, será su visión la que prevalezca entre los habitantes de nuestro mundo.
Es de notar que la diferencia entre Tula y Cuba es pura semántica.

Mimí dijo...

Sí Armando. Aún no lo había dicho. En principio cualquier persona puede leer el relato pensando en Fidel , hasta descubrir que es Quetzalcoatl regresando. ... Espero que no hayas tomado a mal lo de la ilustración. ... Lo conversamos por mail con Cubanerías, parecía faltar la imagen de Fidel. Luego dijimos: pero si no habla de Fidel, tal vez no sea apropiado poner esa imagen. ...
En definitiva, si te parece que no debe estar allí, entonces la quitás o reemplazás por la que mejor te parezca.
Que tengan todos buenos días!

Armando González dijo...

Fata Mimi, no puede haber mejor imagen para ilustrar la entrada.
Para mi forma de ver, Fidel cumple la promesa que hiciera Quetzalcoatl, regresó y lo seguir a haciendo y hemos sido afortunados al compartir tiempo y espacio con este ser de galaxias.

Mimí dijo...

Gracias Armando, Fata Cubanerías nos acercó la imagen.

Un abrazo grande, una vez más, a Lupita.

Sergio dijo...

Y en eso llegó Fidel, Carlos Puebla

cubanerías dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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