sábado, 19 de junio de 2010

José Saramago: un escritor crítico y auténtico.

Por qué la gente quería tanto a Saramago

JUAN CRUZ - Lanzarote / Lisboa - 19/06/2010


José Saramago está expuesto desde esta tarde en el salón noble del Ayuntamiento de Lisboa, la ciudad en la que se hizo escritor. Cientos de personas aguardan en la plaza del municipio a que les toque el turno que les permite acceder hasta el sitio en el que se haya su cuerpo ya sin vida, su semblante noble y adusto, sosegado aún más por la sombra sutil de la muerte. Hay gente de todos los sectores, profesionales, obreros, campesinos como los de su origen, poetas, periodistas, gentes venidas desde distintos lugares de Portugal o de España, cronistas que le han seguido el rastro, familiares, gente que se cruzó con él alguna vez en la presentación de un libro o en un mitin. ¿Por qué le quieren tanto? Su editor, Zeferino Coelho, me dijo esta mañana, con lágrimas en los ojos, que le querían porque representaba, en el siglo XX y aún más allá, "un monumento portugués, como Pesoa".


Cree el editor que Saramago "concibió un mundo, que le representa y nos representa". En ese mundo el autor de El año de la muerte de Ricardo Reis reinventó los mitos civiles de Portugal a la altura del maestro de los heterónimos, Fernando Pesoa. Y, además, nunca se dejó intimidar por los convencionalismos del poder.

¿Es un monumento pues? Se lo pregunté a un gran folclorista, cantante, intelectual y hombre de izquierdas, Carlos do Carmo, confundido entre los que acudieron a contemplar de cerca el rostro sin vida de José Saramago, su amigo. Dijo Carlos do Carmo "yo diría que Saramago es excepcionalmente un extramonumento portugués. Yo tengo 70 años", siguió diciendo do Carmo, "y es la primera vez que veo en mi vida un reconocimiento popular a alguien tan peculiar como Saramago".
Carlos do Carmo nunca había visto en su vida "a alguien que fuera tan querido, que le gustara tanto, a todo el mundo y sobre todo a la gente muy sencilla". Le pregunté por qué. "Ah, vaya preguntándolo por ahí. Lo ciento es que todo el mundo ha aprendido de él. Yo he sido su amigo, era mi amigo, era uno de los amigos de mi vida, y muchas veces he aprendido de José, hasta el último instante". Le pregunté al ilustre folclorista qué había aprendido de Samarago. "La paciencia. Su paciencia era inagotable, y yo creo que la paciencia proviene de la nobleza. Y además tenía un humor muy particular, que la gente no conocía. Y era una persona muy generosa. Son muchas cosas que aprender de una sola persona".
Quería añadir algo más Carlos do Carmo. Y lo hizo, a media voz dentro del salón noble del municipio. Quiero destacar su similitud con Jacques Brel. Como el cantante, José mostró siempre una total intolerancia hacia la mediocridad. Eso me encantaba". Cerca de él, Zeferino Coelho nos dijo al oído: "Saramago decía que lo peor de la muerte es que estás y de pronto no estás. Él estará siempre con esta gente que le viene a ver". Su biógrafo, Fernando Gómez Aguilera, director de la Fundación César Manrique y creador de la exposición sobre la vida y la obra de Saramago, estaba allí, de pie, frente a su amigo muerto. Había venido en el avión militar que fletó el Gobierno portugués. Tuvo esta reflexión poética sobre el regreso de Saramago a su patria: "Fue a Lanzarote en una balsa de piedra y vuelva a Portugal entre las nubes del aire".
Su amigo Javier Pérez Royo, catedrático sevillano, se mostraba extrañado ante un silencio: "¿por qué no están diciendo ustedes estos días que la mejor novela de Saramago, la más consistente entre sus metáforas, la que demostró para siempre su gran categoría de novelista, la gran novela de Lisboa es El año de la muerte de Ricardo Reis?". Pues ya está dicho. Por cierto, esta novela, El año de la muerte..., fue la que llevó a Pilar del Río a conocer, como periodista, a Saramago, con las consecuencias sentimentales que ya todo el mundo conoce.


El Vaticano lo condena por segunda vez tras su muerte

Le acusa de "populismo extremista" y le define como "ideólogo antirreligioso"




MIGUEL MORA
Roma 19/06/2010

Ni elogio fúnebre ni nota necrológica neutra. Fiel a su historia, el Vaticano ha dedicado hoy a José Saramago, fallecido el viernes a los 87 años en Lanzarote, un ataque denigratorio, una condena de un tono casi sarcástico, que suena casi a celebración por la muerte de uno de los intelectuales que más lúcidamente ha condenado los abusos cometidos en nombre de la religión y la hipocresía y contradicciones de la Iglesia de Roma.

http://www.elpais.com/articulo/cultura/Vaticano/condena/vez/Saramago/muerte/elpepucul/20100619elpepucul_6/Tes

6 comentarios:

Perlimplín dijo...

Hola, Iraida, soy Perlimplín, de Consentidos Comunes. Te acabo de dejar un comentario/mensaje al lado del tuyo en nuestro blog, pero he preferido venir hasta aquí para decirte lo mismo que te digo allí pero por precaución y para tener la seguridad de que lo recibes.

Iraida, no he recibido ningún comentario tuyo anterior, solo en el que me dices que no se te a publicado y que llevaba un enlace a un vídeo de Saramago.
Yo, te juro por Snoopy que no he recibido nada, al menos, en esa entrada.
No he censurado nunca nada, y menos lo voy a hacer con un comentario tan amable de tu parte ¡¡¡Faltaría más!!!
Así es que, si eres tan gentil, te pediría que lo volvieras a enviar, por si hay algún problema en mi buzón de comentarios, que no creo, porque nos hemos estado enviando enlaces continuamente.
Por favor, míralo y reenvíalo, si lo recibo, te contesto con el acuse, sino, me vuelves a enviar otro para hacérmelo constar.

Muchas gracias por tu interés y tu compartir.

Besos

Perlimplín dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Perlimplín dijo...

Hola, Iraida, navegando, navegando, me he venido hasta Miami a dejarte un comentario en tu lindo blog.

Primero, como habrás visto he suprimido un comentario clonado (le envié dos veces para cerciorarme de que te llegaba). Sin tu permiso, pero como era mi comentario, me lo he dado yo (jajaja).

Otra cosa, ayer dejaste en mi blog una cuestión en el aire: que si se aceptaban peticiones, preferías el Infierno del Dante y de música la del romántico por excelencia... que dejaste en reto de adivinanza.
Yo te contesté después con tres posibilidades (Chopin, Mendelssohn, Brahms), quizás pudiera añadir Schubert, pero sí me gustaría saberlo, porque las peticiones si cuadran con el estilo del blog son atendidas convenientemente.
Es un extraordinario tema La Divina Comedia, o su sección del Infierno en particular, por lo que podría contemplar el subir una entrada sobre ello.

¿Serías tan amable de decirme a qué autor romántico te referías? Si coincidimos en el gusto y me cuadra bien para el contenido, no dudes de que allí estará melodiosa y esplendorosamente representado.

Venga, compa, el autor: esto es un atraco, brazos al cuello y venga un abrazo en el que me susurrarás al oído ese autor tan secreto.

Besos

Iraida dijo...

Perlimplin, lamento que hayas tenido que viajar hasta Miami, pero el viaje vale la pena, creo.

Chico, lo del autor secreto era un poco para sembrar la intriga o hacerme la conocedora, sin serlo. Me referia a Bethoven, quien aprendi un poco a escuchar con mi difunto esposo, quien si era conocedor de la musica clasica, y si, escuchando al propio Bethoven conociendo ligeramente de los movimientos en las artes, en la musica, el pertenecio al movimiento romantico de mitad del siglo XIX'.

De la Divina Comedia, pues El infierno. Sigue tan vigente, o no?

Perlimplín dijo...

Ah, picarona, haciéndote la misteriosa para epatar ¿eh?.
No pasa nada, Iraida, que no sea positivo: te has dado a conocer y te conocemos; hemos establecido un puente emocional y por ahí pasaremos a través del atlántico...

Bueeeeno. Te diré que Beethoven no está considerado un músico romántico sino el final y zenit del clasicismo que comenzó con Haydn, siguió con Mozart y acabó con él, como faros de referencia. Así no vale, pues no te lo podía adivinar.

Sí, estará Beethoven y con él si me cuadra perfectamente la Divina del Dante y más especialemte el Infierno; ahora sí, nos hemos entendido. Apunto: una del Infierno de Dante con banda sonora de Beethoven y... quizás alguna sorpresa (¿?) (yo también sé crear intriga ¿ves?).

Besos transatlánticos, Iraida, poblados de cielos dantescos divinos y pastorales bucólicas.

Iraida dijo...

Oigameeee, mire Ud., Perlimplin, si le faltó una m en su mensaje como me parece y en lugar de epatar (palabra que no conozca aunque quizas exista) quiso decir empatar, debo aclararle que en el argot popular cubano significa lo mismo que "ligar" o, sea, conquistar a un objeto amoroso. Estoy muy lejos de semejante fin, lo digo muy en serio, rebaso AMPLIAMENTE los setenta años.

Espero haberme equivocado al atribuirle tan atrevido movimiento.

De cualquier manera, termino como romantico Bethoven, en el Zenit del mismo. Ya eso dice bastante, Ahora entiendo que hizo pocas obras, sinfonias, y quizas por eso, todo bueno.

Le dedicara un tema? Y al Divino Dante?

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