7 de febrero.
Salimos temprano rumbo La Casa
del Alba, antigua casona actual casa de la cultura y sede de una hermosa
colección de fotografías que celebran la amistad entre Cuba y Venezuela. Este
lugar es sede alterna de la Feria Internacional del Libro de La Habana.
Además, está la oficina de Iván Soca,
al que nos dio mucho gusto ver y nos recibió en su despacho.
Al momento de arribar a la Casa
de Alba, se estaba presentando un libro digital y una recopilación de canciones
dedicadas a la memoria de Ernesto Che Guevara, René González era uno de los
presentadores.
Por la naturaleza del material,
la presentación se extendió un poco más de lo planeado, nada grave.
Llegó el momento, la causa que
nos movió a este viaje, a visitar la feria del libro, esta casa, la
presentación del libro “El tiempo que nos tocó vivir” de Jorge C. Oliva.
Es una presentación múltiple, son
tres los libros que se presentan, los dos primeros son muy interesantes, tratan
de la historia reciente de Cuba y de la campaña negra montada por sistemas
lejanos al pensamiento socialista.
El tercer libro es “El tiempo que
nos tocó vivir”, que es la memoria de los días vividos por el autor durante la Revolución
Cubana.
El escrito tiene una historia
negra, un alumno del autor la editó y publicó fuera de cuba, dando a entender
que era suya (la plagió pues), dando como pseudónimo propio el nombre del
autor, tergiversando el sentido del escrito y cobrando muy buenas regalías a
costa del trabajo de Jorge.
El plagiador mintió al afirmar
que el autor al morir había dejado unos papeles a su hijo, una especie de
herencia con la conseja de no seguir por aquel camino que había llenado de
miseria y hambre a todo un pueblo.
En realidad el autor vivía, la
novela trata de su experiencia en aquellos álgidos años de la revolución y para
nada aconsejaba a hijo alguno sobre caminos que debía tomar o no.
Durante mucho tiempo el autor y
su gente lucharon por que le fueran reconocidos sus derechos, demasiado tiempo.
La muerte reclamó sus fueros, Jorge Oliva murió sin ver concluida su justa
demanda.
A final de cuentas la novela
regresó a manos de la familia del autor. Cabe mencionar que la actual edición
con el nombre de Jorge C. Oliva está con nosotros por la intervención de Segundaciteras
en general y de Pato Modarelli en particular (Esta es una historia que espero
nos cuente la mismísima Pato).
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Víctor Casaus y Pato Modarelli |
Ana pudo estar presente, así como la familia de Jorge. Fue muy emotivo, la Casa de Alba se llenó de luz con su presencia.
Después de la presentación Rey
Montalvo nos brindó una canción, originalmente iban a ser más, pero las
distintas presentaciones se comieron el tiempo y no hubo para más. Rey ya tenía
un compromiso previo.
Bárbara Vasallo nos convenció (no
le costó mucho) y nos fuimos a La Cabaña para escuchar a Rey Montalvo en su
presentación.
Llegamos muy a tiempo,
afortunadamente algunas nubes nos cubrieron del sol inclemente y no nos pegó
tan duro el calor.
Abrió el concierto Marta Campos,
voz espléndida de la muy buena música cubana, cerró su participación con “Amor
de millones”, canción que cantara Sara González. Nos partió el corazón y nos
llenó de luz y recuerdos gratos.
Después vino Rey Montalvo. Desde
la última vez que lo vimos ha crecido mucho, sus canciones siguen su búsqueda,
pero ahora se nota que sabe a dónde va. Maravilloso.
La tarde nos encamina a casa de
Ana, un atardecer maravilloso nos acompaña.
Día increíble, música, libros,
poetas, escritores, justicia y sobre todo amistad.