Significado e introducción
La toponimia u onomástica geográfica es una disciplina de la onomástica que consiste en el estudio etimológico de los nombres propios de un lugar. El término «toponimia» deriva etimológicamente del griego τόπος (tópos, «lugar») y ὄνομα (ónoma, «nombre»).
Los topónimos en ocasiones tienen su origen en apellidos o nombres propios de personas, pero habitualmente su origen está en algún aspecto físico o material del lugar que designan. Por ejemplo, Ocotlán significa 'donde abundan los pinos' pero también se ha interpretado como 'lugar de pinos u ocotes', mientras que Purroy, cuyo origen está en el latín PODIUM RUBEUM 'lugar elevado rojizo, pueyo rojizo', tiene precisamente su motivación en que el pueblo designado está situado sobre un altozano cuyas tierras y rocas poseen la mencionada cualidad cromática. Los topónimos pueden ser clasificados de acuerdo a su manera de referirse al lugar en tres tipos:
- Topónimos que describen o enumeran alguna característica física del lugar, que resulta especialmente sobresaliente o relevante.
- Topónimos que tienen su origen en nombres de persona (antropónimos) o derivados de ellos.
- Topónimos de origen desconcido, generalmente procedentes de nombres comunes antiguos que, con el transcurso del tiempo, azares o evolución lingüística de los territorios, han dejado de entenderse.
En lengua inglesa y de acuerdo con el Diccionario Oxford de inglés, la primera vez que aparece el término «toponomista» data aproximadamente de mediados del siglo XIX. En el caso del castellano la RAE no registra este nombre hasta finales del siglo XIX. Se puede saber que los primeros toponimistas fueron los cuentistas y los poetas que se dedicaban en el desarrollo de sus actividades a explicar el origen de ciertos lugares con el motivo de decidir el nombre de los mismos. En algunos casos los nombres de ciertos lugares ya eran leyendas en sí.
La tentativa que hacen los toponimistas es la de acercar el significado original de un lugar a su denominación o nombre; sus conclusiones compiten a menudo con las etimologías populares, ya que algunas de dichas etimologías son falsas o bien pueden sonar más poéticas o atractivas a los turistas. Así se tiene un ejemplo en la denominación de río «Mississippi», que se empleaba con significado de 'padre de las aguas' (aunque puede significar simplemente 'río grande'), el nombre del estado de «Idaho» fue nombrado para significar 'gema de las montañas' (aunque puede ser simplemente un nombre inventado), y el nombre «Vladivostok» de la ciudad rusa para el «dominador del este» (aunque éste se empleaba a menudo como «señor del este»).
Curiosidades, topónimos más largos
- El topónimo más largo que existe en el mundo es el de la capital de Tailandia, Bangkok, Krung Thep Maha Nakhon. Su nombre tradicional completo es Krung Thep, que se escribe (en tailandés) กรุงเทพมหานคร อมรรัตนโกสินทร์ มหินทรายุธยา มหาดิลกภพ นพรัตนราชธานีบูรีรมย์ อุดมราชนิเวศน์มหาสถาน อมรพิมานอวตารสถิต สักกะทัตติยวิษณุกรรมประสิทธิ์, y en alfabeto latino Amonrattanakosin Mahintharayutthaya Mahadilokphop Noppharatratchathaniburirom Udomratchaniwetmahasathan Amonphimanawatansathit Sakkathattiyawitsanukamprasit.
- Otro topónimo largo muy famoso es el de la localidad galesa de Llanfair PG (abreviado) que en galés significa 'iglesia de Santa María en el hueco del avellano blanco cerca de un torbellino rápido y la iglesia de San Tisilo cerca de la gruta roja'.
Buenos Aires
Si bien cuenta la leyenda, que cuando llega Pedro de Mendoza navegando por el Río de la Plata (Mar dulce), exclamó "Ah, Buenos Aires" debido al aire limpio que respiraba.
En realidad la historia de su nombre es la siguiente:
En la primera fundación Pedro de Mendoza llamó al sitio Real de Nuestra Señora Santa María del Buen Ayre para cumplir la promesa que hiciera a la Patrona de los Navegantes que se hallaba en la Cofradía de los Mareantes de Triana y de la que él era miembro. En efecto, “Buen Aire” es la castellanización del nombre de la Virgen de Bonaria, es decir, de la Virgen de la Candelaria a quien los padres mercedarios habían levantado un santuario para los navegantes.
Tucumán
Provincia de Argentina.
Las etimologías son hasta el momento muy variadas:
Según algunos deriva de una palabra compuesta en idioma lule: tucu-manita que se traduciría por territorio en donde abunda el tucu, siendo el tucu o tucu-tucu la denominación del coleóptero con órganos luminiscentes llamado también cocuyo o cocuy.
Otra denominación —también de etimología lule— es la palabra compuesta yukkuman o yakuman, que se traduce por "ir hacia donde abunda o se reúne el agua" (lugar de los ríos); donde "yaku" significa "agua" y "man" significa "ir hacia".
Salsipuedes
Salsipuedes es un paraje antiquísimo en la historia regional de la provincia de Córdoba.
Su primer propietario fue el Capitán Juan de Burgos, que llegara con la expedición de Jerónimo Luis de Cabrera, el nombre se debe a una ocurrencia de su propietario que en 1584 ante la belleza del lugar, los ancones de su río y las quebradas en las montañas lo hicieron exclamar sal… si… puedes… de este lugar tan hermoso.
Documentadamente se encuentra el nombre de Salsipuedes en el testamento de Burgos, fechado en 1.604.
Sin embargo se cuenta las siguientes leyendas al respecto de su nombre:
La historia cuenta que esa palabra deriva de un hecho delictivo: un esclavo y un indio habrían asesinado a un monje dominico y en su huída tomaron caminos diferentes. El aborígen escapó hacia el llano, pero el esclavo se internó en los cerros y murió buscando una salida. Según la leyenda, dice que en la conciencia del fugitivo replicaba la expresión .-sal si puedes, sal si puedes-.
Otra historia dice que un aborigen, de la tribu comechingón(*), secuestró a la esposa de otro; se liaron a guantazos y el secuestrador tiró al marido al río; mientras el infortunado se ahogaba el otro le dijo “Sal si puedes”.
Salta
El nombre de la ciudad de Salta no ha sido aclarado hasta hoy, siendo muy diversas las opiniones formuladas al respecto, inclinándonos hacia la que le atribuye un origen indígena.
La palabra Saccta, de pronunciación gutural fuerte y que significa “machacado, triturado”, puede haber sido pronunciada Salta por los españoles, debido a su fácil adaptación fonética de nuestro idioma. Pudo ese lugar haber sido también el sitio en que se machacaba y trituraba el producto de las minas que los Incas explotaban menos cerca de Salta, por ser el clima del valle apropiado para un asiento permanente de tales actividades.
Otra voz quechua en que se puede buscar etimología de Salta es Salcca, que quiere decir salvaje, huraño, adjetivo que pudieron haber aplicado los conquistadores incaicos a los aborígenes del valle de Lerma, donde habitaban algunas parcialidades de los calchaquíes.