sábado, 2 de noviembre de 2013

ALICIA ALONSO A SUS 93 AÑOS

"Voy a vivir 200 años porque me siento necesaria en la vida..."

Estas palabras conmovedoras fueron pronunciadas por Alicia Alonso, una leyenda viva de la danza internacional, que a sus 93 años recibe el XIV Premio Atahualpa del Cioppo en Cadiz.



"Voy a vivir 200 años porque me siento necesaria en la vida. Y no por lo que yo soy, sino por lo poquito que sé, porque tengo el derecho, el deber y el honor de compartirlo"
Alicia Ernestina de la Caridad del Cobre Martínez del Hoyo, conocida por el nombre de Alicia Alonso. Prima Ballerina Assoluta y Directora del Ballet Nacional de Cuba, es una de las personalidades más relevantes en la historia de la danza y constituye la figura cimera del ballet clásico en el ámbito iberoamericano.

Nació en La Habana el 21 de diciembre de 1920, inició sus estudios en 1931, en la Escuela de Ballet de la Sociedad Pro-Arte Musical. Más tarde se trasladó a los Estados Unidos y continuó su formación con Enrico Zanfretta, Alexandra Fedórova y varios profesores eminentes de la School of American Ballet.

Su actividad profesional comenzó en 1938, en Broadway, al debutar en las comedias musicales Great Lady y Stars in your eyes. Un año más tarde ingresó al American Ballet Caravan, antecedente del actual New York City Ballet. Se incorporó al Ballet Theatre of New York, en 1940, año de su fundación. A partir de este momento comenzó una brillante etapa de su carrera, como intérprete suprema de las grandes obras del repertorio romántico y clásico. En calidad de figura del American Ballet Theatre, actuó en numerosos países de Europa y América con el rango de prima ballerina.


En 1948 fundó en La Habana el Ballet Alicia Alonso, hoy Ballet Nacional de Cuba. A partir de ese momento, sus actividades se compartieron entre el American Ballet Theatre, los Ballets Rusos de Montecarlo y su propio conjunto, que mantuvo con muy escaso o ningún respaldo oficial hasta 1959, año en el que el Gobierno Revolucionario de Cuba le ofreció apoyo.

Alicia interpretando Grand Pas de Quatre

Sus versiones coreográficas de los grandes clásicos son célebres internacionalmente, y se han bailado por otras importantes compañías como los Ballets de la Ópera de París (Giselle, Grand Pas de Quatre, La bella durmiente del bosque); de la Ópera de Viena y el San Carlo de Nápoles (Giselle); de la Ópera de Praga (La fille mal gardée); del Teatro alla Scala de Milán (La bella durmiente del bosque) y el Real Ballet Danés (Don Quijote).
 "Ella es de veras una luz que se mueve. Ella es leve, ondulosa, casi traslúcida." (Dulce María Loinaz)
 "En Alicia Alonso vive, muere, resucita y vuelve a morir para nacer mejor, el venerable grito de la tierra que hace la figura humana un árbol estremecido de ramas incansables." (Juan Marinello)
 "Alicia Alonso pertence a la excepcional estirpe de bailarinas que han dejado —a veces no más de cuatro, de cinco veces por siglos— un nombre egregio en la Historia de la Danza." (Alejo Carpentier)

Ref. www.ecured.cu
       www.diariodejerez.es

lunes, 7 de octubre de 2013

EDUARDO FALU

Eduardo Falú - Argentino (7 de julio 1923 - 8 de agosto 2013)
El 8 de agosto pasado, murió uno de los más grandes intérpretes folclóricos de guitarra.

En esos momentos no pude hacer una entrada dedicada a él.

A casi 2 meses de su fallecimiento, este es un pequeño homenaje a su increíble creatividad e interpretación artística.


"El hombre es hijo de la tierra y de su paisaje. Mi música y mi canto están cumpliendo con esa necesidad, casi instintiva, que alberga mi ser"
Su nombre completo es Eduardo Yamil Falú, y nació el 7 de julio de 1923 en El Galpón, un pequeño pueblo de Salta.
En 1937 la familia se trasladó a Salta, donde Eduardo Falú realizó sus estudios secundarios en el Colegio Normal. A los 17 años debutó en Radio LV9 de Salta con un programa diario integrando el conjunto Los Troperos, y luego realizó una gira por el norte como solista.
En 1944 hizo el servicio militar en el Regimiento Quinto de Caballería. En esos años su interés por la guitarra se transformó en una vocación que comenzó a sentir la necesidad de pulirse, de profesionalizarse, desarrollando el gusto por la música andina. También por esa época conoció a grandes poetas, como los hermanos Arturo y Jaime Dávalos (hijos del poeta y escritor Juan Carlos Dávalos), Díaz Villalba, Saravia Linares.

Jaime Dávalos, aportó la profundidad de su poesía al folclore argentino, versos que Eduardo Falú captó en su esencia dándole su equivalente musical. La "Zamba de la Candelaria" (1949) fue la primera de una serie de composiciones de este binomio creativo, uno de los más importantes del folclore argentino.

En Buenos Aires, Eduardo Falú decidió estudiar armonía con Carlos Guastavino, para perfeccionarse tanto como intérprete como compositor. A partir de entonces inició una serie de ciclos radiales y televisivos, grabó discos y realizó giras que le dieron prestigio internacional. Hacia 1952 compartió actuaciones radiales y teatrales con Los Fronterizos. En 1954 dio conciertos en Estados Unidos y se radicó luego en Buenos Aires. En 1958 llevó a cabo una gira por la Unión Soviética, y en 1959 se presentó en el "Teatro de la Ville" (ex Sarah Bernhardt) de París, donde grabó su disco "Falú en Paris", y luego actuó en el "Instituto Italoamericano" de Roma. En 1963 realizó más de cuarenta conciertos en Japón, con tanto éxito que volvió a hacerlo en 1965, 1966, 1969 y 1973, ofreciendo más de 200 recitales. En 1964 volvió a presentarse en estados Unidos, iniciando su gira en California. En 1968 recorrió España, Francia e Inglaterra, con tanto suceso en sus conciertos, que regresó en 1970 con la inclusión de Italia en su gira. En 1972 volvió a Estados Unidos dando conciertos en Houston, Washington y Los Ángeles. En 1975 viajó a Europa, pero esta vez para actuar en Alemania, Holanda, Austria, Suiza, Suecia, Noruega, y otros países. Después, realizó giras por Chile, Uruguay, Perú y Colombia. Dictó seminarios en Castres (Francia), Munich (Alemania), Córdoba (España), Ámsterdam (Holanda).

Casado con Aída Nefer Fidélibus, la vida les ha dado dos hijos: Eduardo y Juan José. Éste, al igual que su padre, ha sentido una gran afición por la guitarra y el canto, y con él ha hecho varias presentaciones. En 1987 dieron un concierto en el "Music Hall" de New York. En 1992, la Embajada de la Republica Argentina, conjuntamente con la Sociedad Cultural para Latinoamérica y el Caribe, auspiciaron la presentación de ambos en el "St.John´s Smith Square" de Londres.

En 1996 Eduardo Falú interpretó la Primera Suite Argentina en el "Royal Festival May" de Londres, acompañado por la Orquesta de Cámara Inglesa. En 1997 ofreció un concierto en el "Queen Elizabeth Hall" de Londres junto con Juan José.


"Hay que ponerle palabras al silencio del pueblo" Jaime Dávalos

Así es que le decía siempre a Eduardo Falu, "su cumpa", su ladero, su amigo, su más sólido compañero de partida.
Junto a Jaime Dávalos, Falu, continuó su tarea compositiva iniciada con César Perdiguero (abacalera, India madre, Albahaca sin Carnaval). con Dávalos (Zamba de La Candelaria, Zamba de un triste, Trago de sombra, La Nostalgiosa, Rosa de los vientos, Resolana, El silbo del zorzal, Cuando se dice adiós, Las golondrinas, Canción del litoral, Cueca del arenal, La verde rama, Canto al sueño americano, Canto a Rosario y muchos otros títulos).
Esa tarea se vio reforzada con colaboradores literarios como Manuel J. Castilla, Buenaventura Luna, Rolando Valladares, Albérico Mansilla, Marta Mendicute, José Ríos, León Benarós, Mario Ponce, e incluso Jorge Luis Borges, con quien compuso "José Hernández", y con Ernesto Sábato crearon "Romance para la muerte de Juan Lavalle".

Una de las más relevantes fue la Suite Argentina para Guitarra, Cuerdas, Clavecin y Corno, estrenada y grabada con la Camerata Bariloche.
En 1999 escribió su Segunda Suite Argentina, para flauta traversa corno y orquesta de cuerdas.
"No quería que este aniversario trascendiera demasiado. Pero mucha gente que me quiere se encargó de hacermelo notar. Ni siquiera quise hacer un recital, para que esta celebración no se convierta en un negocio", confesaba el músico cuando cumplía 50 años con la música en 1997. .

sábado, 21 de septiembre de 2013

OTOÑO-PRIMAVERA

Feliz primavera u otoño para todos, según el hemisferio...
Hoy venimos a soñar con poesía, en este juego de días y noches, de estaciones que se suceden y nos encuentran juntos en este Puente tendido al Mundo...

TE RECUERDO CÓMO ERAS EN EL ÚLTIMO OTOÑO

TE recuerdo como eras en el último otoño.
Eras la boina gris y el corazón en calma.
En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo.
Y las hojas caían en el agua de tu alma.
Apegada a mis brazos como una enredadera,
las hojas recogían tu voz lenta y en calma.
Hoguera de estupor en que mi sed ardía.
Dulce jacinto azul torcido sobre mi alma.
Siento viajar tus ojos y es distante el otoño:
boina gris, voz de pájaro y corazón de casa
hacia donde emigraban mis profundos anhelos
y caían mis besos alegres como brasas.
Cielo desde un navío. Campo desde los cerros.
Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en
         calma!
Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos.
Hojas secas de otoño giraban en tu alma.


       QUIERO HACER CONTIGO LO QUE LA PRIMAVERA HACE CON LOS CEREZOS.

Juegas todos los días con la luz del universo.
Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua.
Eres más que esta blanca cabecita que aprieto
como un racimo entre mis manos cada día.
A nadie te pareces desde que yo te amo.
Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas.
Quién escribe tu nombre con letras de humo entre las estrellas del sur?
Ah déjame recordarte cómo eras entonces, cuando aún no existías.
Mis palabras llovieron sobre ti acariciándote.
Amé desde hace tiempo tu cuerpo de nácar soleado.
Hasta te creo dueña del universo.
Te traeré de las montañas flores alegres, copihues,
avellanas oscuras, y cestas silvestres de besos.
Quiero hacer contigo
lo que la primavera hace con los cerezos.

(Pablo Neruda)

martes, 10 de septiembre de 2013

Salvador Allende, a 40 años de su muerte.



Amigos de Puente Cubano al Mundo:
En esta casa, donde reina la música y la vida, hoy homenajeamos al Presidente de Chile Salvador Allende, a 40 años de su trágica muerte, con la última parte de un discurso que pronunciara ante el pueblo reunido espontáneamente en la plaza de la Constitución:

(...)"Compañeros jóvenes: tendremos horas duras por delante. Muy duras. Frente a la oposición que toma
acuerdos como los de ayer, frente a un Parlamento que seguramente nos seguirá negando los
financiamientos a los proyectos que necesitamos. Tendremos que vivir horas angustiosas todavía, que
serán unas horas largas, antes da poder hacer posible una distribución democrática, equitativa y justa de
los alimentos, que ha de ser un gran factor para llevar a las poblaciones, a los campos, a las industrias, el
pensamiento real de lo que está pasando; para indicar que la agresión en contra de este Gobierno nace
desde fuera y se proyecta hacia adentro, a través de malos chilenos.
Internacionalmente, los grupos pro‐imperialistas y reaccionarios, ya invirtieron inútilmente su dinero
para impedir que llegáramos aquí. Ya internacionalmente las empresas transnacionales, como la ITT,
dejaron las huellas digitales de sus atentados cobardes, que llegaron hasta el extremo de tratar de
provocar una guerra civil en nuestra Patria. Se pretende el fracaso de este Gobierno, porque para esos
sectores lo que aquí hagamos,sin que nosotros queramos que se proyecte más allá de las fronteras,se
proyecta y puede ser un camino para muchos pueblos que también luchan como nosotros, por su
independencia económica y su dignidad. Los que desde adentro nos combaten, es porque pretenden
recuperar sus granjerías, sus privilegios, o sueñan con volver al poder, porque lo tuvieron y no lo
emplearon, como le dijeron al pueblo, que lo harían.
Pero, compañeros jóvenes, ustedes entienden bien el proceso que vivimos y llevan el mensaje de
claridad y de verdad a las grandes masas chilenas. Si ustedes se convierten en voceros ‐y deben serlo‐ de
cada hecho político para proyectarlo en la conciencia de los pueblos, nosotros iremos consolidando más
y más las bases de sustentación de este Gobierno. Solo un pueblo organizado, disciplinado y consciente;
sólo un pueblo con vocación patriótica de sacrificio, podrá hacer posible el justo anhelo del Chile que
añoramos en esta hora. Nosotros abrimos el camino. Ustedes construirán definitivamente la etapa del
proceso socialista que anhelamos para Chile y los chilenos.
Compañeros jóvenes, no hay nacía más difícil, no hay tarea más dura que la que tenemos que realizar,
limitados por leyes que no podemos dejar de respetar. Con un Congreso con mayoría adversa. Con
Tribunales de Justicia que aplican leyes que tienen más de cien años y que nada tienen que hacer,
muchas de ellas, con la realidad social y económica que vivimos. Con trabas administrativas. Sin
embargo, tenemos que avanzar, consolidar lo conquistado y proyectar, generosamente, un gran
esfuerzo y sacrificio. ¿Quién mejor que la juventud? ¿Quién mejor que ustedes, compañeros?"

         Santiago de Chile, 23 de agosto de 1973.

lunes, 9 de septiembre de 2013

De cómo el Chile de Allende marcó el camino de la trova cubana

En días previos el triste aniversario de la caída de Salvador Allende en Chile, y continuando con el tema de nuestra entrada anterior, comparto con ustedes un artículo de la agencia télam (agencia oficial de noticias de la República Argentina)

La vasta tradición de la música popular latinoamericana de los 60 y los 70 tuvo aportes decisivos desde Chile, gracias al vuelo feroz de Violeta Parra, a la consecuencia imbatible de Víctor Jara y a los aportes renovadores de Quilapayún, Illapu y Los Jaivas.

Sin embargo, el carácter de su tiempo político "contaminó" hasta los sonidos y las opiniones de los referenciales trovadores cubanos Silvio Rodríguez y Pablo Milanés.

Referentes y emblemas del Movimiento Nueva Trova Cubana y, por tanto, suerte de embajadores principales del ideario revolucionario regional, ambos fueron notablemente permeables al proceso que llevó a Salvador Allende a la presidencia de Chile el 4 de noviembre de 1970.



El golpe criminal perpetrado el 11 de septiembre de 1973 por las Fuerzas Armadas al mando del general Augusto Pinochet agitó aun más el cancionero de los cantautores y, como ejemplo de ello, en el primer álbum de Rodríguez ("Días y flores", de 1975) aparece la explícita "Santiago de Chile" ("Allí yo tuve un odio, una vergüenza/niños mendigos de la madrugada/Y el deseo de cambiar cada cuerda/por un saco de balas/Eso no está muerto/no me lo mataron/ni con la distancia/ni con el vil soldado").

Con todo, parece haber sido Milanés el más conmocionado por aquellos sucesos, al punto de haber confesado años después que "lo de Chile es lo que más me ha impactado en la vida".

Por eso, en su amplísimo cancionero, la situación chilena aflora de la mano de varias piezas como, por ejemplo, "A Salvador Allende en su combate por la vida" ("Qué manera de alzarse en un abrazo/el odio, la traición, la muerte, el lodo/lo que constituyó tu pensamiento ha muerto todo/Qué vida quemada/qué esperanza muerta/qué vuelta a la nada/qué fin").

También a Chile Pablo le debe el demoledor testimonio de "La vida no vale nada" ("La vida no vale nada/si no es para perecer/porque otros puedan tener/lo que uno disfruta y ama/La vida no vale nada/cuando otros se están matando/y yo sigo aquí cantando/cual si no pasara nada").

Pero su canción más emblemática acerca de de esa vivencia es "Yo pisaré las calles nuevamente", que, aseguró, compuso en 10 minutos tras enterarse de la muerte de Miguel Enríquez, fundador del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), el 5 de octubre de 1974, y sobre la que dijo "ha sido la composición más rápida, más dramática y más desgarradora que me ha salido en la vida".

En "Yo pisaré…", Milanés conmueve entonando "Yo pisaré las calles nuevamente/de lo que fue Santiago ensangrentada/y en una hermosa plaza liberada/me detendré a llorar por los ausentes".

Aquella confluencia musical e ideológica de los músicos cubanos en torno a Chile se resquebrajó una vez que la dictadura abandonó el gobierno, ya que el debate sobre la figura de Pinochet y su decisiva influencia en la vida local fue una muestra más de la brecha que los empezó a distanciar definitivamente desde fines de la década de los 80.

Mientras Silvio saludó el fin del régimen militar y regresó al país para el 31 de marzo de 1990 actuar ante 80.000 espectadores en el Estadio Nacional e hizo de ese concierto el álbum "Silvio Rodríguez en Chile" (publicado en 1992), Pablo se mantuvo alejado de la escena chilena hasta marzo de 1998.

"El tratamiento tan criminal, tan monstruoso que se les dio a los revolucionarios en Chile me pareció algo tan brutal que solamente con la ausencia del causante de todo eso podía yo estar allí", sostuvo al anunciar su regreso al país después de 26 años de ausencia.

La prosa de Milanés se ha alejado de las barricadas y el gesto de renunciamiento a una tierra amada no figura en las canciones recientes que sigue construyendo con pericia, romanticismo y talento.

Rodríguez, en cambio, retomó aquella historia sensible en "Cita con ángeles", la canción que dio título a su placa de 2003 donde canta "Septiembre aúlla todavía/su doble saldo escalofriante/Todo sucede un mismo día/gracias a un odio semejante/Y el mismo ángel que allá en Chile/vio bombardear al presidente/ve las dos torres con sus miles/cayendo inolvidablemente".