
Augusto Alejandro Cárdenas Pinelo nació en la ciudad de Mérida, Yucatán, el día 12 de Diciembre de 1905, a las cinco de la tarde, en la casa marcada con el número 535 de la calle 61.
Representante por excelencia de la trova yucateca murió asesinado el 5 de Abril de 1932, a la edad de 27 años en la Ciudad de México.
Su padre tocaba el piano y su madre cantaba y tocaba la guitarra. Ricardo Palmerín, músico destacado de la trova yucateca, iba a casa de los Cárdenas a dar lecciones de guitarra, así que Guty desde niño tuvo muy de cerca la música de su tierra. Desde esa época comenzó su amistad y colaboración musical con Carlos Renán Cámara, llamado Chalín Cámara, que duraría hasta el final de la vida de Guty.
En 1927 se encontraba en la ciudad de México y participó en el concurso “La fiesta de la canción”, en el que compitieron músicos de la talla de Alfonso Esparza Oteo y Tata Nacho, quien ganó el primer lugar. Guty obtuvo el segundo premio por su canción “Nunca”, clave yucateca que fue cantada por el Trío Garnica Ascencio. Su fama creció a ritmo vertiginoso y, apoyado por personalidades como Tata Nacho, inició su explosiva carrera musical. Realizó presentaciones en público e hizo sus primeras grabaciones para la disquera Huici, que después cambiaría su nombre por el de Peerless. Al año siguiente viajó a Estados Unidos con la cantante Nancy Torres, con quien formó un exitoso dueto.
En 1928 llegó a Nueva York, donde ya estaba su amigo Chalín Cámara. Entre 1928 y 1931tuvo numerosas presentaciones en público, participó en programas de radio y realizó muchas grabaciones, tanto de sus composiciones como de las de otros, para las disqueras Brunswick y, sobre todo, Columbia. Guty colaboró con una gran variedad de músicos de distintas procedencias, como los cubanos Adolfo y Conchita Utrera, los argentinos Genaro Veiga y Gregorio Ayala, el colombiano Jorge Áñez y varias orquestas estadounidenses de jazz.
En 1931 se casó con la norteamericana Ann Patrick y al año siguiente ya se encontraba con ella en México. El 5 de abril de 1932 Guty acudió al Salón Bach, una prestigiosa cantina del centro de la ciudad de México. Allí se inició una pelea, que terminó con los disparos de pistola que mataron a Guty Cárdenas.
Su obra póstuma: El Canto negro
Guty viajó a la isla de Cuba tres veces, la primera en 1925 cuando aún no era un artista reconocido, la segunda vez fue en 1929 y él mismo dice en una entrevista que dio varios conciertos en el Teatro Campoamory el último viaje fue en 1931. A la muerte de Guty Cárdenas, Nicolás Guillén redactó sus memorias de su encuentro con el compositor mexicano, el cual fue publicado en la revista cubana “ORBE”, el 24 de Abril de 1932 bajo el título de “La última noche de Guty en la Habana”. Este escrito lo incluyó Nicolás Guillén en su libro “Prosa de Prisa”(1975-1976). Lo que muy poca gente sabía es que Guty Cárdenas había compuesto una última canción antes de su muerte.
La última noche de Guty en la Habana: Nicolás Guillén (está muy atractivo y bien contado, al fin es Guillén quien escribe)
Este tema se titula "Canto negro" y está compuesto en estilo de canto ñáñigo. El texto está escrito con un lenguaje en el que abundan las onomatopeyas que le imprimen un ritmo propio al poema. Guty hace una verdadera recreación del canto de los negros, compartiendo la misma inquietud de Guillén por exaltar a esa raza en esta composición.
Es verdaderamente extraordinaria la coincidencia de los talentos de dos grandes artistas en una obra exquisitamente bella. Y es en realidad una gran pena que a Guty le haya sorprendido la muerte antes de poder dejar constancia en un registro fonográfico de esta obra con su propia voz.
Ésta que es con toda seguridad la última composición de Guty Cárdenas, fue estrenada el Martes 13 de Abril de 2010 por el dueto de trovadores yucatecos Felipe García y Laura Moguel en el auditorio del Teatro Olimpo de la Ciudad de Mérida, Yucatán.(1)
Las aportaciones de Guty Cárdenas (1905-1932) a la música popular mexicana apenas comienzan a estudiarse, a cien años de su nacimiento. El mito en torno a su trágica muerte –digna de trabajo literario- y su ubicación como una de las mejores voces de la radiodifusión mexicana son, quizá, los aspectos que más han llamado la atención del público nacional durante varias décadas. Acaso, en Yucatán también lo recuerdan como una de las figuras importantes de la época de oro de la trova peninsular o como el autor de las canciones Rayito de sol, Nunca, Para Olvidarte y El Caminante del Mayab, por nombrar cuatro de sus temas más conocidos.
Sin embargo “El ruiseñor yucateco” es mucho más, pues enfrenta y resuelve varios retos en apenas cinco años de vida profesional. Así, su particular respuesta a las características musicales de su tiempo lo convierte, en la década de los veinte del siglo pasado, en punta de lanza de la generación de músicos que inaugura la época moderna de la canción popular mexicana. Para que esto sucediera fue determinante la apertura de la industria discográfica -entonces recién renovada gracias al paso de la grabación acústica al registro con micrófono- a la diversidad de géneros musicales vigentes en el gusto de sus potenciales consumidores. Hoy en día, con el privilegio de la perspectiva histórica, podemos observar que Guty fue, a finales de aquella década, el intérprete y compositor mexicano de canción popular que mejor se adaptó a las nuevas exigencias de difusión.(2)
Fuentes:
(2)Fragmento de un artículo escrito por Álvaro Vega Díaz, Director del Centro Regional de Investigación, Documentación y Difusión Musicales Gerónimo Baqueiro Foster en Yucatán. El texto está incluido en el foleto que acompaña al CD Guty Cárdenas…un siglo del ruiseñor, editado por “Discos Corason” en el año 2006 para recordar los 100 años del nacimiento del cantante.
(1)“Guty Cárdenas: Leyenda o realidad”. Beatriz Heredia y Rafael De Pau
http://www.trovadores-yucatecos.com/
http://sepiensa.org.mx/contenidos/2006/l_guty/guty_1.htm



